sábado, 28 de noviembre de 2009

Róbese las miradas


¿Llegar de primera a algún lugar? ¡Nunca! No quiere que todos piensen que usted llegó para terminar de organizar el lugar.
Pero en algunas oportunidades prefiere que crean que llegó a ayudar con la organización, pues no soportaría tener las miradas de todos los asistentes puestas en usted si llega de última. Si se identifica con alguna de las anteriores opciones, es probable que usted no haya alcanzado la seguridad que necesita para llegar a cualquier lugar, sin importar la hora, y brillar con luz propia.
Siga los siguientes consejos para que cuando ingrese a un lugar sólo vea expresiones de satisfacción en los demás y la palabra ¡wow! al unísono.
Cómo brillar
1. Deje marca en los demás pero no se pase.
2. Permita que las personas que interactúan con usted por primera vez se queden con ganas de saber más de su personalidad y su talento.
3. La palabra magnetismo es clave para que impacte en cualquier lugar. Eso se consigue con el tiempo, afianzando la seguridad en sí misma y no olvidando el carisma.
4. No olvide la intuición. Este recurso le ayudará a quedar como toda una princesa ante cualquier circunstancia.
5. Sepa actuar de acuerdo a las situaciones, no es lo mismo mostrarse sexy o divertida cuando el momento lo requiere, que mantener esa misma postura en una entrevista o reunión de negocios.
6. Tenga claro que impactar y agradar a los demás es útil a la hora de despertar el interés en los demás.
7. No olvide la presencia y la puntualidad.
LISTA
Tenga claro que…
1 Brillar no es sinónimo de exagerar.
2 No termine siendo antipática por querer reflejar misterio o interés en los demás.
3 Tampoco se pase de la raya y termine siendo una persona empalagosa, sólo por ser cordial.
4 Ser elegante no es ser rígido o aburrido.
5 Demuestre sus modales con naturalidad y no sobreactúe.
6 Ser elegante no es llevar algo nuevo sino algo que demuestre su buen gusto. No exagere con sus prendas ni con su maquillaje o peinado. Recuerde la frase “menos es más”.

¿Qué dice su imagen?
“Una imagen vale más que mil palabras”. Esta frase tiene gran validez si se trata de causar una buena impresión y robarse las miradas. Pero cuando hablamos de imagen no sólo hablamos del estilo al vestir o de los colores que más le quedan bien. Se trata de tener en cuenta factores como:
1. Mirar a los ojos de la persona que le habla.
2. Graduar su sonrisa. Nada de risas fingidas, postizas o exageradas.
3. Los modales al comer o al hablar. Las expresiones que utiliza.
4. Sus movimientos. Es importante que prime la delicadeza, el protocolo y las buenas costumbres.
5. No sobra decir que el exceso de alcohol puede dejarla muy mal parada ante los demás.
6. Si puede abstenerse de fumar en una reunión social, hágalo.
7. Sepa despedirse en el momento justo y no olvide a los anfitriones. No espere a ser la última en el lugar para volver a casa.
8. Permita que los demás hablen. No se extienda en la palabra, hasta el punto de aburrir por completo a quienes la acompañan.
9. Sea atenta, simpática, agradable y cortés.
10. Piense antes de contestar. Tómese su tiempo para saber qué decir.
11. No traiga a colación en una fiesta o reunión de negocios extra laboral, comentarios personales de sus compañeros de trabajo o jefes.
12. Cuando llegue a una fiesta de trabajo, no olvide saludar con toda la formalidad posible a las esposas o esposos de sus jefes.
13. Guarde distancias. No se aproxime mucho a las personas, recuerde que la distancia corporal es clave.
preguntas y respuestas
Paula Andrea Betancourt
Asesora de imagen
¿Cómo no olvidar el buen gusto?
Para no olvidar el buen gusto se necesita tener claro que “menos es más”. No se debe pecar en excesos. Entre más sobria, más clásica, más elegante se verá. Lo importante es ser auténtica porque al final eso es lo que se refleja.
Además de la imagen, una buena conversación nos hace brillar con luz propia
Por supuesto. Tampoco se puede caer en extravagancias al hablar, mantener un tono de voz adecuado, ser muy agradable, mirar a los ojos, tener siempre una sonrisa, independientemente de si tenemos o no problemas o dificultades con un compañero de trabajo o en casa.
¿Cómo lograr ese magnetismo?
Hay que aprovechar esos espacios para mostrarnos, hay que dejar de lado las cosas negativas y mostrarnos alegres. Sólo así vamos a hacer sentir a los demás bien. El magnetismo está en la actitud, todo es un juego, un conjunto de elementos. Si proyectas amabilidad, si estás bien presentada y si te muestras como una mujer elegante, clásica, de acorde a la ocasión, seguramente brillarás con luz propia.
Leonel Vidal
Motivador personal
La seguridad es un elemento clave para brillar con luz propia. ¿Cómo reforzarla?
“Lo primero para sentirse bien con los demás es sentirse bien consigo mismo. Si yo voy para una reunión y quiero pasarla bien, necesito rodearme o sintonizarme con las cosas bonitas de la vida para tener el estado emocional óptimo y no estar aburrido y nervioso en una fiesta sino con alegría y expectativa.
El cómo me siento se refleja de manera inconciente, y si la gente percibe esa negatividad o tristeza la interacción con las demás personas se bloquea o fluye.
Para lograr seguridad es importante llegar entre los primeros del grupo. De esta forma se estará asumiendo el rol de anfitrión sin proponérselo. Cuando comienzan a llegar los demás usted ya habrá ganado terreno y eso la hará sentir cómoda, diferente a la persona que llega tarde y es el centro de 52 pares de ojos y no sabe qué hacer.
Es clave ese manejo verbal y no verbal para lograr seguridad. ¿Qué recomendaciones se pueden seguir?
Lo peor que puede hacer la gente es querer ser o aparentar ser los más inteligentes de la reunión. Hay personas que se toman la palabra, hablan y hablan, incluso tonterías, entonces en lugar de ser el centro de atención va a ser el centro de burlas, de comentarios.
La persona debe interactuar, saber escuchar a la gente. Escuchar es mucho más importante pues se le está concediendo importancia al otro. En la medida en que yo le conceda importancia al otro, ese otro se va a sentir importante y a gusto con nosotros.
Una de las recomendaciones es tener claros los temas de conversación. Seguro surgirán tópicos que son ajenos para nosotros y se requiere humildad para preguntar, para reconocer que no se sabe de un tema y alimentarse de esa información nueva.
El magnetismo es fundamental para brillar ante los demás. ¿Qué es bueno no olvidar?
El primer paso es sentirme bien con la persona que soy, independientemente de mi edad, mi condición económica, mi físico y mi actividad laboral. Eso proyectará una imagen de seguridad.
La postura física también es importante para lograr magnetismo con los demás. Si una persona entra con timidez, por un rincón como si nadie quisiera verlo ya está perdiendo. Contrario se da en la persona que maneja una postura corporal erguida, maneja un tono de voz medio, tiene una sonrisa fácil.
Es importante insistir en lo anterior pues algunas personas quieren ser carismáticos y no lo logran, hay que serlo, sin aparentarlo, sólo así puede fluir.


Fuente:

Vanguardia.com

28/11/09



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