miércoles, 15 de agosto de 2007

La playa como gimnasio natural


 La actividad moderada en el mar o en la piscina es beneficiosa para las personas con artrosis en cadera o rodillas, ya que las articulaciones sufren menos e igualmente soportan un peso menor.


 Hacer ejercicios de calentamiento al inicio y de estiramiento al finalizar, evitar las horas de más calor y la continuidad, son algunas de las recomendaciones de los expertos.Con la llegada de las vacaciones, hacer deporte es una forma de aprovechar el tiempo y llenar las horas de ocio, sin embargo, no es conveniente pasar de golpe del sedentarismo del invierno a la actividad más o menos intensa del verano.


Javier Martínez Gramage, especialista en Fisioterapia Acuática y profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera recomienda “continuidad” en el ejercicio físico, es decir, practicarlo dos o tres días a la semana. Al principio, es aconsejable empezar por sesiones cortas de 20 minutos para llegar a un máximo de 45 minutos. La actividad en el agua, igualmente requiere de un calentamiento previo. Es recomendable hacer estiramientos, levantar las rodillas alternándolas, andar a zancadas o más rápido. Igual que se calienta al inicio, “hay que terminar con unos minutos de relajación, con trabajo de estiramientos” según recomienda el especialista.Las ventajas del aguaHacer ejercicio en el agua tiene una serie de ventajas respecto al trabajo en seco. Las principales ventajas están en que sentimos mayor ligereza al hacer movimientos, a pesar de que “la densidad del agua es casi 800 veces superior a la que presenta el aire”. La conclusión es que tenemos sensación de menos esfuerzo, pero al incrementar la velocidad de ejecución en agua, podemos generar un gasto energético extra, llegando incluso al doble del necesitado en seco, al realizar el ejercicio a la misma velocidad, según explica Martínez Gramage.Es así como debemos aprovechar las ventajas que ofrece el agua para hacer todo aquello no podríamos hacer fuera de este medio. Por ejemplo, “las personas con sobrepeso, movilidad reducida o con problemas de circulación, se sentirán más ligeras, además de poderse ayudar de elementos de flotación para hacer sencillos ejercicios”, explica el profesor del CEU Cardenal Herrera.El ejercicio moderado en el mar o en la piscina también es beneficioso para las personas con artrosis en cadera o rodillas, ya que las articulaciones sufren menos además de soportar un peso menor.Entre los ejercicios que podemos hacer están el caminar con el agua a la altura de las rodillas. Si lo hacemos cubriéndonos hasta la cadera, favoreceremos el efecto de drenaje, antiinflamatorio sobre varices, edemas o exceso de líquidos. Como precisa Martínez Gramage, “la compresión facilita la circulación de retorno y mejora el ejercicio muscular”.PrecaucionesEl especialista del CEU Cardenal Herrera recomienda especial vigilancia sobre los niños. Aunque durante el invierno naden y vayan a cursillos, tanto en la playa como en las piscinas públicas, se dan situaciones de aglomeraciones, desconocimiento del medio e imprevistos “que pueden ocasionar estados de desconcierto que impidan una reacción rápida del niño, incluso aunque sepa nadar” explica Martínez Gramage.Uno de los mayores riesgos es el cálculo erróneo de la profundidad, especialmente en el mar, donde no tenemos señalizaciones de profundidad, ni vemos el fondo. Las zambullidas no controladas, pueden provocar lesiones medulares traumáticas. Asimismo, es engañoso pensar que estando en el agua, evitamos los efectos dañinos del sol y las altas temperaturas. Por este motivo, el especialista del CEU Cardenal Herrera, recomienda “evitar hacer ejercicio en la franja de más calor, entre las dos y las cuatro de la tarde”. Las personas que sufren o que son propensas a sufrir crisis epilépticas es aconsejable que avisen al socorrista para que estén pendientes de ellos, en caso de que sufran algún percance. Igualmente no está contraindicado el ejercicio en la playa para personas con problemas de corazón, pero ha de ser su cardiólogo quien le diga si puede o no hacer ejercicio en el agua. Por último, para los amantes de las profundidades, si tienen arritmias deben tener mucha precaución al practicar buceo “ya que el riesgo de sufrir una arritmia se da con una inmersión apneica en agua fría”, concluye el especialista en Fisioterapia Acuática del CEU Cardenal Herrera.


Fuente:

Having it all

15/08/07



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