lunes, 13 de agosto de 2007

Nuevas técnicas de belleza para presumir de pies



La pedicura se renueva para ofrecer tratamientos más relajantes y refrescantes

No hay nada más placentero que un masaje de pies. El cuerpo se relaja y se contagia de ese mundo de sensaciones. Pero, si al mismo tiempo, beneficia seriamente la salud, mejor que mejor. Hoy, es posible gracias a las nuevas técnicas de pedicura, un tratamiento complementario -que no alternativo- al podólogo que permite mantener en plena forma los pies y, de paso, embellecerlos para poder presumir ahora que andan al descubierto. Las uñas aquí ganan protagonismo, con esmaltados y adornos especiales.A los servicios básicos de limpiar, limar plantas y talones, acicalar cutículas, exfoliar y arreglar uñas, se añaden innovadores métodos que incluyen desde masajes hasta peeling de pies y piernas. Algo muy recomendable en esta época.Según la experiencia de Aurora de Funes, formadora estética de Grupo Nebro, la favorita es la pedicura spa, «la más relajante». Utiliza productos refrescantes y aromaterapia en un baño ideal para pies y tobillos hinchados -uno de los principales problemas del verano-. Pero su singularidad es el lugar en el que se realiza: un sillón hidromasaje que el cliente puede manejar para tratar otras zonas del cuerpo, como las cervicales, mientras dura la pedicura. El peeling es otro de los tratamientos más demandados. «Terminas con la sensación de andar por las nubes», asegura De Funes. Con este método, se eliminan las células muertas y las durezas con una mezcla de ácido glicólico y arena de la playa. El colofón es una mascarilla refrescante.Aunque el auténtico colofón es el toque decorativo, que da un 'look' diferente a los pies con originales y modernos adornos. «Los que más se utilizan son los motivos geométricos y florales. También trabajamos mucho el esmaltado permanente, ya que dura casi un mes y aporta un aspecto muy natural», comenta Sandra Benzaquen, directora comercial de la empresa D-Uñas, que además de la pedicura básica y spa, ofrece la denominada técnica -casi podológica, centrada en las durezas y callosidades- y la oriental -que apela más a las sensaciones-. Todas estas innovaciones han hecho que cada vez más personas se vean tentadas por poner sus pies en manos de los expertos. Incluidos los hombres. Porque, aunque las mujeres siguen siendo mayoría -sobre todo, entre 30 y 40 años-, ellos también empiezan a cuidar sus pies. «Se identifican más con una pedicura especial que utiliza fangos y tierra volcánica, más adecuada para las pieles menos finas», aclara De Funes, partidaria de hacerse la pedicura al menos una vez al mes. El problema es que hay que rascarse el bolsillo: entre veinte y cincuenta euros. Una de las propuestas incluye un masaje de cervicales.
Fuente:
El Diariomontanes.es
4 de Agosto de 2007
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