miércoles, 17 de septiembre de 2008

Emborrachemos la piel


Del campo a la cosmética (cont.)
y fue allá por el año 1995 cuando vieron la luz tres de sus productos con patente registrada. Hasta hoy, la experimentación sobre la materia se ha multiplicado y las gamas de productos, triplicado. EMBORRACHEMOS LA PIEL La cosmética asociada a la uva está registrando un auténtico redescubrimiento en los últimos años. No se trata de algo nuevo. En el siglo XVII, la corte de Luis XIV solía utilizar el vino envejecido para aplicarlo en la cara. Con el tiempo y fue allá por el año 1995 cuando vieron la luz tres de sus productos con patente registrada. Hasta hoy, la experimentación sobre la materia se ha multiplicado y las gamas de productos, triplicado. esta práctica ha evolucionado y hoy prácticamente el 80% de las casas cosméticas utilizan polifenoles de uva o derivados de la piel y la semilla de esta fruta. Tener un cutis hidratado, terso y mantenerlo joven es el principal objetivo de este tipo de productos cosméticos. También se utiliza para tratar el cabello y para las piernas cansadas y las varices. Existen incluso líneas de cosméticos que tienen la uva como común denominador. Por ejemplo, hay geles contra la retención de líquido y que ayudan a eliminar las toxinas. Son unos geles perfectos para cuando estamos cansados y nos dejarán una sensación de relax. Son muy recomendables para los largos viajes en avión, ya que ayudan a combatir la sensación de tener las piernas cansadas. De la uva, también existen líneas de jabones exfoliantes que activan la microcirculación y eliminan las células muertas. Con el aceite espumoso de uva, enriquecido con pepitas, nuestro cutis quedará suave. En el mercado hay también mascarillas corporales que funcionan como desintoxicantes gracias a su acción calefactora. Limpiar, tonifi car, nutrir, purifi car, reafi rmar y dar resplandor a la piel son las funciones de los productos que utilizan los extractos de la uva. Líneas de dermocosmética como Caudalíe cuentan con programas de belleza a partir de sus productos cosméticos con el fi n de que la piel gane en esbeltez o fi rmeza. En España, el cuidado de la piel representa el 24% en cuanto a los productos consumidos en el sector de la cosmética, igualado con el tratamiento del cabello. En este sentido, se entiende la apuesta en investigación de la mayoría de las multinacionales de la belleza, a través de sustancias naturales, extractos de frutas, que son, en defi nitiva, la base para muchos productos. Y se trata de una investigación que va in crescendo. El mercado cosmético actual está repleto de nuevos productos. Surgen como rosquillas, por lo que incorporar un elemento distintivo, algo que los haga diferentes, pero que capte la atención y despierte confi anza en el cliente, es lo principal. Líneas de productos como Caudalíe o Aromatherapy Associates apuestan claramente por elaborar este tipo de cosméticos, aunque partiendo del principio de la cadena de la elaboración: cultivo orgánico y utilización de métodos tradicionales de recolecta que evitan el uso de pesticidas o herbicidas. Estos contienen un alto porcentaje de ingredientes activos sin colorantes o aceites minerales que inhiben la absorción completa del producto. Muchas de las marcas de Lancôme (Biotherm, Helena Rubinstein, Kielh´s, Matrix...) disponen de diferentes gamas de cosméticos con extractos de uva. También podemos encontrar bodegas que han lanzado en el mercado productos cosméticos naturales con la materia prima que desechan durante la elaboración del vino.


Fuente:

La Vanguardia

17 de Septiembre de 2008



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