martes, 9 de septiembre de 2008

Qué maquillaje te favorece


Más que usar con cautela los polvos compactos, el rubor, el delineador de ojos, la máscara y el labial, debes hacer una selección de los cosméticos que más te favorezcan y convertirlos tus cómplices. Antes de aplicarte el maquillaje, debes conocer los primeros auxilios de tu piel, porque la disciplina y los buenos hábitos son tus mejores armas para que el maquillaje luzca increíble en ti. Lo principal es la limpieza para prevenir pequeñas imperfecciones y cicatrices de acné y la hidratación para luchar contra las arrugas. Cada edad con cuidados distintos Cada edad necesita colores y cosméticos distintos para resaltar más su belleza. El maquillaje debes aplicarlo de forma natural para que se funda con tu piel y logres un resultado impecable y sofisticado. Los cosméticos no son para borrar el paso del tiempo, sino aliados para potenciar tus facciones. De los 15 a los 20: Empiezas a descubrir los cosméticos de tu mamá, pero no caigas en el error de usarlos, no son los adecuados para ti. Cuando el acné todavía está instalado en tu piel de adolescente, la limpieza y la hidratación son tus mejores amigos. Si quieres realzar tu belleza, basta con un ligero rubor sobre tus mejillas, brillo en los labios y un toque de mascara para iluminar tus ojos. De los 20 a los 30: A estas edades tu piel luce en todo su esplendor porque no tienes signos de envejecimiento. Jamás uses base de maquillaje sin hidratar tu cutis antes, ni cometas el error de aplicar tratamientos demasiado nutritivos en tu piel tan joven. Usa una base ligera o crema de color, con protección solar y polvos bronceadores. De los 30 a los 40: Evita andar con la cara lavada, esto sólo favorece a las adolescentes. Si quieres borrar de tu rostro el cansancio, los estragos de una mala noche o las jornadas de trabajo agotadoras y no tienes mucho tiempo, antes de la base de maquillaje aplícate corrector de ojeras en el contorno de los ojos y en las zonas hundidas de tu rostro, como los extremos de la nariz. Luego aplícate sombra de ojos, pero si tienes ojeras evita los tonos morados, violetas, ciruelas y rosas intensos, te quedan mejor los cafés y tierras. Termina tu maquillaje con mascara, gloss en los labios y cepilla tus cejas. De los 40 a los 50: El objetivo del maquillaje es darle frescura a tu rostro y disimular las líneas de expresión y las manchas de la piel. Tu cutis ya necesita hidratación extra y un maquillaje fresco y suave. Escoge una base de textura ligera y disimula las manchas con uno o dos tonos de corrector más claro que tu tez y aplícalo antes de tu base de maquillaje. Realza tus mejillas con rubor. Si tu tez es pálida, prueba con un rosa y si es morena con un tono mandarina. No olvides maquillar tus labios con tonos intensos. De los 50 en adelante: No pierdas peso drásticamente porque tu cutis pierde toda su tersura y es imposible su recuperación. Los productos reafirmantes son los mejores aliados para atenuar las señales del paso del tiempo. Después de aplicarte una base de maquillaje que tenga un ligero brillo, espesa con un lápiz café oscuro o gris tus cejas. Para tus ojos escoge tonos suaves y luminosos con acabado mate, porque los nacarados acentúan las arrugas de los párpados. Después aplícate un poco de rubor en las mejillas y difumínalo hacia las sienes. Maquilla tus labios con colores intensos y brillantes, que te dan una cálida y atractiva sonrisa.


Fuente:

Noroeste.com

9 de Septiembre de 2008



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