viernes, 28 de diciembre de 2007

Cuatro formas de decir adiós al estrés


La tensión de las celebraciones de fin de año, los compromisos laborales y las cargas familiares necesitan ser contrarrestadas, para adquirir nueva energía Por: Patricia Orellana
Al estar bajo estrés y tensión, el cuerpo libera adrenalina y cortisol a niveles altos que producen una cascada de efectos en el organismo. (Foto Prensa Libre).
Después de las fiestas navideñas y los convivios que hicieron trasnochar y estar de pie al siguiente día para continuar con la rutina, el cuerpo y mente se resienten. Si a eso se suma la tensión que el trabajo cotidiano provoca, el impacto físico y mental es evidente.
Varias técnicas de relajación pueden ayudar a reducir esa manifestación tan antigua y natural, pues en la era primitiva cada vez que había que cazar un animal gigantesco o proteger a la familia, el hombre presentaba cierto grado de tensión (aún no se había acuñado este término) y al regresar a su cueva, sentía dolor de espalda y de cabeza, por lo que instintivamente la mujer le aplicaba preparaciones de hierbas y masaje manual, con lo cual el sueño era reparador, explica el médico Alejandro Elías Gramajo, de la Clínica Biológica Familiar.
Los factores que desencadenaban el estrés eran otros, ya que no había tráfico de vehículos, noticias alarmantes, problemas sociales, huelgas, secuestros, tarjetas de créditos que pagar, etc., añade Gramajo.
Fisiología del agotamiento
Al estar bajo estrés y tensión, el cuerpo libera adrenalina y cortisol a niveles altos que producen una cascada de efectos en el organismo: alteración de las otras hormonas a nivel del eje hormonal hiposifiario, constricción vascular, lo que se traduce en hipertensión arterial (dolores de cabeza, insomnio, etc.), predispone a alteración del metabolismo de la glucosa (riesgo de diabetes), desorden en el metabolismo de los lípidos (colesterol, triglicéridos), contractura muscular (dolor en músculos, sobre todo de la espalda y cuello), cambios en la función sexual (impotencia, eyaculación prematura).
Aunque este ciclo no siempre se puede evitar, sí se puede controlar a través de la meditación, los ejercicios, baile, técnicas de relajación (yoga, Tai Chi, aromaterapia) y masajes (drenaje linfático, reflexología, digitopuntura, quiropráctico, masaje energético), añade Elías.
Los beneficios físicos y psicológicos del masaje han sido reconocidos y valorados desde la antigüedad. Los primeros médicos, que trabajaban con unos conceptos muy limitados de las funciones corporales, utilizaron el masaje de una manera muy eficaz para tratar la fatiga y la enfermedad, así como las lesiones físicas, señala la naturópata Karla Godínez, de la Clínica Alternativa.
Esta vez sugerimos algunas que puede poner en práctica.
Reflexología
Esta técnica, explica Godínez, trabaja el sistema nervioso a través de los dermatomas. Nuestro cuerpo esta provisto de terminaciones nerviosas en toda la superficie, siendo los pies y las manos los que ocupan una área más amplia respecto a las demás partes del cuerpo. Hay unos 219 territorios reflejos básicos y el cuerpo responde a su estimulación y que tienen que ver con las cadenas musculares.
Al relajar la musculatura del pie se recupera su elasticidad: los puntos de apoyo del cuerpo se normalizan y con el todas las cadenas musculares e incluso los trayectos vasculares.
Un masaje de reflexología dura entre 45 minutos y una hora. Además de relajar a la persona que lo recibe, se emplea como medicina alternativa para tratar alguna dolencia. En el pie, por su gran sensibilidad es donde podemos obtener los mayores éxitos terapéuticos.
Masaje facial
El rostro es nuestra carta de presentación a través del cual se refleja nuestra edad, sexo, estado de ánimo, alegría, depresión, cansancio, hábitos de vida, vicios, etc., apunta Elías Gramajo.
La musculatura facial consta de 57 músculos que hay que trabajar con toques concretos, pues, por ejemplo, la zona alrededor de los ojos es diferente al área de la barbilla.
Según la zona se aplican movimientos circulares o lineales. Con los masajes faciales se activa la circulación, se promueve la limpieza superficial y profunda de la piel, se estimula la renovación de células y favorece la producción de colágeno y elastina, contrarrestando de esta manera el envejecimiento prematuro.
Mejora en gran medida la tonicidad y firmeza de los músculos faciales. Además, produce una relajación muy importante del sistema nervioso por lo que está indicado para el tratamiento de la ansiedad.
Debe ser hecho en condiciones higiénicas adecuadas por personas capacitadas y en forma periódica, así mismo con los ingredientes más indicados para cada piel: normal, seca o grasosa, deshidratada, sensible.
Luego hay que emplear la técnica correcta usando los puntos de estimulación de acupuntura, emplear la crema, exfoliante, hidratante. Después se puede aplicar una mascarilla dependiendo del tipo de piel y de la necesidad básica de la persona. No debe usarse cuando hay heridas, infecciones en la piel, o enfermedades sistémicas.
Toque relajante
El masaje en cualquier parte de la piel que se aplique producirá vasodilatación y regeneración de las capas de ésta. A nivel muscular, aumentará la circulación, drenaje de toxinas, alivio del dolor y de la inflamación. Sobre la circulación producirá relajación arterial y mejor oxigenación.
En el aparato digestivo estimulará la digestión y la eliminación. A nivel del sistema nervioso, producirá analgesia, relajación y favorece el sueño reparador, pues ayuda a disipar las tensiones. Con este tipo de masaje se trabajan las áreas musculares afectadas, pero esencialmente la tensión y el estrés que localiza su afección en la espalda, concretamente en el cuello y en la columna lumbar, que son las áreas anatómicas más vulnerables del cuerpo.
En la mayoría de casos, el masaje debe empezarse con una etapa de calentamiento en donde se busca producir más irrigación en la zona donde se aplicará la terapia para que el organismo libere endorfinas.
Luego de la etapa de calentamiento del tejido muscular podrán utilizarse técnicas de masaje profundo como digitopresión o shiatsu, técnica japonesa que, mediante la presión de puntos de acupuntura y zonas reflejas, logra una relajación profunda, agrega Godínez.
Drenaje linfático
Con éste no se trabaja ningún músculo, sino se estimula y se trabaja el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunitario.
Mediante el masaje linfático se logra tener una piel suave y tersa, pues se activa la circulación y mejora la microcirculación. Además, hace frente a la celulitis, evitando la retención de líquidos.
fuentes consultadas: Fuente 1, teléfono 5555-5555; fuente 2, teléfono 5555-5555.
Salud: A nivel óptimo
Para que un masaje tenga resultados exitosos debe reunir las siguientes condiciones:
Un lugar adecuado con buena iluminación y ventilación.
Debe practicarlo una persona profesional.
Emplear la técnica.
Música relajante.
Aroma agradable.
Equipo y mobiliario cómodo.
Buena relación entre paciente y masajista.
El uso de aromaterapia y colorterapia así como de reflexologia podal podrán mejorar la condición de nuestro paciente más rápido y le permitirán realizar en algunas de estas una practica de manera directa en su organismo para lograr encontrar la armonía que es la búsqueda de todos los pacientes enfermos, dice Godínez.


Fuente:

PrensaLibre.com

28 de Diciembre de 2007



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