lunes, 11 de febrero de 2008

Cuidado con el bótox: puede pasarle una factura muy cara



La Agencia estadounidense del medicamento está examinando con lupa a la popular toxina antiarrugas después de detectar graves reacciones adversas en pacientes.
9 de febrero de 2008




USO COSMÉTICO
España es el tercer país del mundo en número de tratamientos de belleza que incluyen la famosa toxina botulínica, con cerca de 36.000 al año.


De momento sólo es el anuncio de un estudio más que lleva a cabo la poderosa Agencia federal de los medicamentos (FDA, en sus siglas inglesas). Pero se trata de un producto, el bótox, muy utilizado en medicina pero especialmente en cosmética. España es de hecho el tercer país del mundo en número de tratamientos de belleza con la famosa toxina botulínica, con cerca de 36.000 al año.

No se trata tampoco de la primera advertencia. La Agencia Española del Medicamento ya alertó en julio de los riesgos que presenta la diseminación en el cuerpo de esta sustancia e incluso informó de 12 notificaciones graves de debilidad muscular, disfagia o neumonía por aspiración relacionadas con el uso de los cuatro medicamentos autorizados que contienen toxina botulínica. Del total de casos graves, seis afectaron a niños menores de 13 años y en uno de ellos tuvo un desenlace mortal, según informó el Ministerio de Sanidad.

Ahora desde Estados Unidos se ha vuelto a incidir este viernes al detectar importantes reacciones adversas por el uso de este producto, incluidos fallos respiratorios que han resultado en muertes.

En su comunicado la Agencia precisa que estas reacciones pueden estar motivadas por una sobredosis de botox. La FDA descartó que estuvieran relacionadas con defectos de fabricación de estos productos.

Los efectos adversos más severos se detectaron en niños afectados por espasticidad, una enfermedad asociada a la parálisis cerebral. El uso médico de la toxina en estos casos no está aprobada por la FDA ni en niños ni en adultos. Pero lo relevante son las reacciones adversas surgidas relacionadas con la diseminación de la toxina a lugares del cuerpo distantes del sitio donde fue inyectada.

En cualquier caso la Agencia norteamericana aseguró que no está recomendando a los profesionales sanitarios interrumpir la prescripción de estos productos, sino revisando la seguridad de los datos de los estudios clínicos y de postcomercialización remitidos por los fabricantes. Y después de examinar esta información, la FDA comunicará sus conclusiones y tomará una decisión en caso de que sea necesario.
En España existen cuatro medicamentos autorizados con toxina botulínica: Botox, Dysport, NeuroBloc y Vistabel, con diferentes indicaciones terapéuticas.


Fuente:

El Semanal Digital

11 de Febrero de 2008



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