lunes, 12 de octubre de 2009

Cada vez más personas contratan especialistas y asesores en imagen


Es una práctica que dejó de ser exclusiva de políticos y celebrities. Hombres y mujeres se animan a contratarlas para saber qué les queda mejor o cómo mejorar su estilo. Cómo trabajan y cuánto cuesta
Mariana Gándara (Infobae.com)

La frustración frente al placard es algo común. Muchas veces ningún pantalón, camisa o pollera satisface las necesidades y surge el afamado cuestionamiento de tantas mujeres y hombres: "¿Qué me pongo?".Si esta pregunta se vuelve cotidiana y hasta agobia el tener que decidir como vestirse tanto para una reunión de trabajo, para una fiesta de noche o simplemente en el día a día, tal vez sea hora de consultar a las especialistas en el tema: las asesoras de imagen.Cuando se habla de ellas, uno se imagina que se trata de profesionales abocadas a trabajar en la imagen de las más reconocidas estrellas y los más prestigiosos empresarios con placares que desbordan ropa. Tal vez así era en un principio, pero ahora las especialistas son cada vez más solicitadas por el público común. “Desde el año 2000 estoy avocada al asesoramiento de imagen personal. Siempre me gustó ver a la mujer y al hombre con un look adecuado, actual y con mucha clase. Desde que empecé con esto, las consultas se incrementaron en un 80%”, señaló Claudia Servino, asesora de imagen y Coach Personal. Y agregó: “Si se tiene en cuenta la importancia que ha tomado la imagen en la sociedad, se entiende porque las personas, cualquiera sea su ocupación, se ocupan por hacer un cambio de vestuario”.Son como las hadas madrinas del siglo XXI. No hacen milagros, simplemente explican cómo vestirse mejor, de acuerdo al cuerpo de cada uno y la personalidad del cliente. La idea es lograr un estilo en donde se destaquen todos los puntos fuertes de la persona y se oculten los más débiles. Las problemáticas más comunesLos cambios de estación suelen ser épocas en las que aumentan las consultas ya que es momento de renovar el vestuario acorde a lo que imponen las nuevas tendencias. También en período electoral, los políticos comienzan a acercarse en busca de lograr una buena imagen. Según Servino, el perfil de quienes se acercan en busca de una ayuda para verse mejor es variado y, en su caso, el 60% de su clientela son mujeres y el 40% son hombres de diferentes ocupaciones. También contó que hay desde amas de casa, diseñadoras, profesionales hasta secretarias, en lo que respecta al sexo femenino, mientras que en el masculino son más los ejecutivos, médicos y abogados los que acuden.La especialista también destacó que en los últimos tres años cada vez más compañías acuden a este servicio para capacitar al personal "teniendo en cuenta que la imagen y el comportamiento de los empleados debe ser acorde a la imagen y posicionamiento de la empresa"."La clase media es la que más asiste a los cursos que dicto, en un rango muy amplio de edades pero básicamente son mujeres entre 25 y 45 años", aclaró Gisella Gulli, asesora de imagen y directora de Making Of.Y señaló: "Hay muchas que luego de ser madres están desorientadas con un nuevo cuerpo y no quieren ni vestirse muy aniñadas ni muy de señoras grandes. También mujeres ejecutivas o profesionales o sencillamente mujeres que quieren reafirmar si lo que usan está bien".Por su parte, la asesora de imagen Ana Walsh consideró que las mujeres suelen aparecer en busca de ayuda en momentos "claves". "Por ahí después de tener varios hijos se abandonaron un poco y no tienen tiempo para ellas, entonces se vuelven a reencontrar con su cuerpo y necesitan ayuda". "También en los cambios de edad como a los 40 cuando se dan cuenta que tienen un nuevo cuerpo y buscan como asimilarlo", explicó al mismo tiempo que agregó que hay mujeres que recién a los 50 descubren que tenían una imagen sensual por explotar.A lo que Gulli agregó: "Muchas veces el cliente necesita que uno vaya para sacar la ropa de su guardarropas porque él no puede desprenderse. Por lo tanto, hay todo un movimiento interno también".En el caso de ellos, lo que más se ve, según Walsh, es "un problema de autoestima muy grande” y la búsqueda por “lidiar a su imagen interna con su imagen externa”. No faltan los que acuden en busca de ayuda por un ascenso en el trabajo y necesita que el vestuario acompañe su situación laboral.Pero el servicio es aún más amplio. “Una vez me contrataron para armarle la valija de vacaciones a un hombre. Era para un viaje de negocios y placer, entonces le armé conjuntos ideales para ese viaje y le expliqué cada uno de ellos. La idea es que también haya una capacitación porque tenía problemas para armar las valijas, para armar un look y combinarlo bien”, relató Walsh. A lo que Servino remató con que una vez una clienta acudió a sus servicios para pedir un “cambio de look” para quedar igual que una reconocida actriz argentina, que la especialista prefirió no mencionar. ¿Cómo funciona?El asesoramiento de imagen no se trata solamente de consejos para vestirse, va mucho más allá. Se empieza por analizar las características del cliente para definir o maximizar el potencial de éste a través de las prendas -los cortes y los colores-, el lenguaje corporal, el make up, pelo, etc. Además, ofrecen reorganizar el guardarropas y armar conjuntos acorde a la actividad de la persona, crear listas de prendas faltantes y hasta acompañan al cliente a realizar compras con inteligencia, actividad más conocida como, “personal shopper”. A la hora de contratar una asesora de imagen los precios varían según la problemática que se presente y a la especialista que se consulte. En el caso de Servino, contó que dicta talleres individuales con varios encuentros que parten de los $550 y los grupales que tienen dos meses de duración unos $400. Para el asesoramiento individual, Gulli realiza una entrevista en donde se plantea la forma de trabajo “ya que esta puede ser tanto en su domicilio -reviendo cada prenda que ella tenga y trabajando sobre ese mismo guardarropas- o en nuestro estudio -trayendo parte del guardarropas y realizando el mismo trabajo-“. Luego, se revén las prendas que no deberían estar más en uso, listado para comprar y las diferentes alternativas en armado de conjuntos. También enseñan a maquillar, sugieren sobre como debería llevar el pelo el cliente en cuestión, aconsejan sobre cosmiatría y otras necesidades que se vayan presentando. “Lo primero es tener un par de charlas para llegar a fondo de por qué se está buscando ese cambio, ver que le gusta a la persona, con que se siente más cómoda y con que no. Se ven las medidas de cuerpo, que tipo de cuerpo. Miro muchas fotos para ver la imagen que me refleja la persona, veo el corte de pelo, el maquillaje…hasta su personalidad”, aportó Walsh.“La imagen refleja el interior de la persona, es el espejo, necesitas que alguien te guíe un poco”, concluyó.


Fuente:

Infobae.com

12/10/09



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