lunes, 26 de octubre de 2009

Maquíllaje blush


El tipo de piel condiciona al tipo de maquillaje que se debe usar. En el caso de una piel seca o normal, lo mejor es optar por un blush en crema. Si es demasiado oscuro o intenso, se puede rebajar con la palma de la mano y un poco de crema hidratante. El rubor en polvo siempre se utiliza después de haber empolvado el rostro.Cinco ejemplos para tomar nota Primer paso. Sonríe para localizar el punto central de tus mejillas. Es en ese lugar donde debes aplicarte el rubor, siempre teniendo en cuenta el tipo y la forma de tu rostro a la hora de extender el maquillaje. • Rostro anguloso. Con facciones marcadas, es conveniente que escojas una textura muy trasparente con un tono delicado, ya que un color demasiado pigmentado endurecerá tus rasgos. Aplícatelo con ligeros golpecitos. • Rostro redondo. Tienes que procurar alargarlo y esculpirlo. Extiende el maquillaje en el fondo de la mejilla, formando un triángulo en diagonal, con el vértice hacia la nariz. Usa las yemas de tres dedos para extendértelo. • Rostro cuadrado. Se busca afinar y dulcificar los rasgos. Para ello, haz un triángulo cuyo vértice apunte hacia el exterior. No te olvides de extenderlo con pequeños golpecitos para que el resultado sea mucho más natural. • Rostro alargado. Hay que procurar ensancharlo. Pon el blush en el centro de tus mejillas, aplicándotelo hacia el exterior de la cara, en círculos concéntricos, pero que sean a la vez inapreciables.


Fuente:

Periódico Austral

26/10/09



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