jueves, 3 de julio de 2008

El culto al moreno nos puede costar la vida


Alejandra Morales .- Desde los años 50 la propagación de los casos de cáncer de piel ha sido alarmante. La estética del siglo XX quedó marcada por la veneración a la piel bronceada. Ahora, en 2008, tampoco se presentan previsiones muy alentadoras. La causa despierta alarma entre la población más joven y el número de muertes va en aumento. En España se diagnostican cerca de 3.200 casos anuales de los cuales muchos no sobreviven más de 5 años.
Alrededor del 81% de los casos se localizan en países desarrollados. El principal factor de riesgo, además de la herencia genética, es la exposición a radiaciones ultravioletas. Por su frecuencia, las más peligrosas son las procedentes del Sol, a las que se atribuyen el 80-85% de los casos de melanoma. La obsesión de la juventud por la piel morena se traduce, cada vez con más frecuencia, al uso de las lámparas de rayos UVA. El culto al color acaba con unas 710 vidas españolas.
Nuevos cánones de belleza
A principios del siglo XX la tez blanca hacía furor. El paso del tiempo ha ido tiñendo los gustos. “El cambio de canon de belleza hacía el culto al moreno puede ser causa de muerte si lo anteponemos a la salud” asegura Santiago Méndez, médico del departamento de Prevención y Promoción de la Salud Junta Provincial de Madrid AECC.
“Se puede disfrutar del sol pero siempre con prevención”, afirma Méndez. Afortunadamente, parte de la sociedad se conciencia de ello. Protegerse frente al sol y alertar sobre las manchas en la piel, produce un aumento de diagnósticos en fases iniciales y una mejora sustancial en la supervivencia. Los pequeños tumores permiten un tratamiento menos agresivo. Un melanoma en fase avanzada puede ser mortal.
De los tres tipos fundamentales de melanoma que existen (superficial, nodular y léntigo maligno) el más frecuente es el superficial con un equivalente al 70% de los casos. Las mujeres jóvenes son las principales victimas de la enfermedad.
Protección mínima
Pero no sólo las cremas fotoprotectoras -"nunca por debajo de 15 y preferiblemente por encima de 30"- bastan. Según los especialistas, hay que llevar a cabo una serie de protecciones físicas y llevar prendas “que impidan el alcance prolongado de los rayos del sol”. Santiago Méndez asegura que “el vuelta y vuelta durante horas en las playas es muy peligroso e incrementa notablemente los riesgos”.
Las personas deben saber que tener color no es un aval de protección. Por el contrario, la piel bronceada es una reacción frente a la agresividad del sol.
Muchos utilizan protectores de 2 que, prácticamente, es como si no se llevara nada. Por otro lado, siempre hay que estar pendiente de que éstos nos protejan tanto de los rayos A y B, pues son igualmente perjudiciales.
Aunque España es uno de los países con la tasa de mortalidad más baja en Europa, lo cierto es que comunidades como Baleares, Canarias, País Vasco y levante, advierten cifras no muy positivas acerca del melanoma. Su amenaza tampoco deja de temerse en capitales como Madrid, Barcelona y Zaragoza.


Fuente:

Periodista Digital

3 de Julio de 2008