viernes, 18 de enero de 2008

A desintoxicarse ya


El nuevo año, las vacaciones, el tiempo libre, nos incitan a renovarnos por dentro y por fuera, introduciendo cambios importantes y profundos en nuestros programas de belleza: así razona la experta Poupette en la nota “Una cura de desintoxicación”, publicada por la revista Maribel (9 de octubre de 1945). “Pero más importante aun que probar un nuevo producto de cosmética es limpiar por dentro nuestro organismo, librándolo de toda suerte de impurezas.”
Impurezas que, casi no hace falta decirlo, afloran y se manifiestan “en el cutis, que no es sino el espejo de lo que sucede en nuestro interior”. Es decir, “si la maravillosa máquina que llevamos adentro no está perfectamente limpia, aparecen en la piel barros, granitos y otras excrecencias, dándole un desagradable tono grisáceo”. Pero, loados sean Dios y todos los Santos, Poupette nos brinda magnánimamente las claves de una fácil y efectiva desintoxicación que favorecerá nuestra salud y nuestra belleza. Desde luego que existen diferentes métodos, y cada lectora podrá elegir aquel que convenga a sus características y tendencias más personales.
Por ejemplo, “si no les provoca acidez estomacal, trastornos intestinales, sequedad en el cutis o eczemas”, resulta excelente pasarse una jornada completa bebiendo únicamente jugos de naranja y de limón: 24 horas que pueden restaurarla por completo, depurando a fondo su organismo.
Para aquellas que no resistan tanto cítrico exprimido, Poupette recomienda “la exclusiva dieta de queso blanco, petit-suisse, cuyos resultados son realmente asombrosos”. Se ha de comer entonces este alimento, sin otros agregados, cuatro veces al día, en porciones moderadas. Al parecer, las condiciones de agente desintoxicador de este queso son muy poderosas, además de resultar nutritivo y grato al paladar.
Por otra parte, aquellas a quienes les sienta bien y no les produce rechazo la leche (sin té, ni café, ni azúcar, desde ya) “podrán escoger esta forma de purificación en su día de limpieza interior”. Pero atención: a la leche hay que beberla lentamente durante esas 24 horas, también dividida en cuatro tomas equivalentes a las principales comidas.
Además de estas sencillas y accesibles curas desintoxicantes, Poupette nos recuerda que no hay que descuidar los aspectos espirituales para alcanzar la plenitud de la belleza: “Una mujer que no se interesa por nada, que mantiene una constante indiferencia por todo lo que la rodea, está fatalmente destinada a envejecer antes de tiempo. Porque nada conserva tanto la juventud y el encanto, en lo físico y lo moral, como el saber participar de la vida en general, y de las inquietudes y alegrías de los demás en particular”.

Fuente:

Página /12

18 de Enero de 2008



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