jueves, 15 de mayo de 2008

Freno a la alopecia por estrés


Existe una solución para evitar la caída del cabello a causa de la tensión cotidiana

Claudia RamírezEl UniversalMartes 13 de mayo de 2008
claudia.ramirez@eluniversal.com.mx
Entre los trastornos dermatológicos que produce el estrés se encuentran el prurito, la sudoración excesiva, la dermatitis atípica, la urticaria crónica, el rubor facial y la caída del cabello.
Maricruz Barajas, gerente de Formación de Kérastase explica que, a causa de la tensión, las redes de colágeno del cuero cabelludo se contraen y poco a poco asfixian al folículo, lo que ocasiona que se caiga el pelo y no nazca más.
“El estilo de vida que tenemos, trasladarnos de un lugar a otro en una ciudad tan complicada como el Distrito Federal, las responsabilidades profesionales y personales, también provocan tensión en el cuero cabelludo.
“Esta rigidez ocasiona que se ‘tapen’ los folículos y el cabello se adelgace cada vez más, hasta que finalmente deja de crecer”, indica la experta.
Frena la caída
La alopecia por estrés se puede controlar con ayuda de un tratamiento llamado Aminexil GL, que inhibe la acumulación de las redes de colágeno.
Este procedimiento se aplica únicamente en las salas de belleza que tengan cabinas Kérastase, una de ellas ubicada en el salón Unike Coiffure, en Polanco.
“Al iniciar el procedimiento se le realiza al cliente un diagnóstico detallado tanto del cabello como del cuero cabelludo para determinar qué tan grave es la caída”, explica Maricruz Barajas.
Normalmente, cada folículo tiene dos o tres cabellos; cuando sólo se observa uno o que éstos son muy delgados, es señal de que existe una pérdida importante.
“Enseguida, se pasa a la cabina donde se le aplicará una ampolleta Masquargil, la cual limpia, elimina el exceso de grasa en el cuero cabelludo, lo reoxigena y prepara para un mejor resultado en el resto del procedimiento.
“Esta fase además combina la acción de la cromoterapia y la musicoterapia para obtener mayor bienestar y relajación”, explica la profesional.
Luego de enjuagar, se le brinda al cliente un masaje en hombros y cuello, para que resulte más placentera la experiencia.
Continuar en casa
Concluida la rutina en cabina (que debe repetirse una vez cada cuatro semanas continuas), al cliente se le aplica otra ampolla.
En esta ocasión Aminexil, que relaja las redes de colágeno, frena la caída, estimula el crecimiento del cabello y mejora su calidad.
“El cliente debe seguir un sistema de cuidado en casa, que incluye un champú para equilibrar su cuero cabelludo y una ampolleta diaria Aminexil, hasta completar las 42 que contiene el tratamiento”, señala Tania Trejo, especialista capilar de Kérastase.
En seis meses la persona debe regresar al salón para ver los progresos. Si se detuvo la caída, basta seguir utilizando el champú recomendado; en caso contrario, deberá practicarse una vez más todo el ritual.


Fuente:

El Universal

15 de Mayo de 2008



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