jueves, 30 de octubre de 2008

Cuida también tu espalda


Empezando por la nunca, que tiene un papel importante en la seducción, extendiéndose corpulosamente en los hombros y acabando en un juego de curvas en las caderasEn la espalda suelen muy frecuentes, las impurezas, los cúmulos de grasa infectados y los puntos negros por lo que hemos de friccionarla con un guante de crin como norma diaria.
La limpieza y la hidratación son la clave para mantener la espalda lisa y suave.
La exfoliación es esencial.
Un peeling activa la circulación sanguínea eliminando las impurezas de la piel.
Puede ser aplicado por un masaje activando el drenaje linfático o con un cepillo lo bastante grande.
La exfoliación en un centro de belleza se completa con un cepillado mecánico y un baño de vapor-ozono de manera que permite la extracción de los puntos negros.
Luego, con productos hidratantes, se aplica un masaje para tonificar la piel y los músculos.
Las termoterapias, la ionización y los masajes acabarán con aquellos cúmulos de grasa entre el cuello y la espalda llamados "piel de bisonte".
La primera produce una hipersudoración en la zona y la ionización permite la penetración en profundidad de sustancias reductoras de grasa.
Combinando los dos métodos con masajes manuales lograrán buenos resultados en 2 o 3 semanas.
Con polvos transparentes de día e irisados de noche dará un aspecto satinado.
Una piel espectacular no sirve de nada en una espalda deformada por malas posturas o flacidez.
La natación la mantendrá en buena forma mientras que la gimnasia con aparatos y estiramientos la corregirá de las malas posturas.
Y para dar flexibilidad y tono muscular te indicamos unos ejercicios que se pueden en casa de una forma muy sencilla.
Sentarse sobre los talones con las manos sobre las rodillas, alargar la nuca y desplazar lentamente las manos al suelo sin doblar la espalda.
Repetir al menos tres veces.
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Siéntate frente a una pared con las piernas flexionadas e intenta apoyar la región lumbar y la nuca en el muro, deslizando en movimiento ascendente y descendente la nuca.
Siéntate en una silla sin respaldo y estira los brazos teniendo cogido un palo por los extremos.
Luego flexionar los brazos por detrás de la espalda hasta la altura de los hombros.
Tumbada, estira la espalda lentamente todo lo que puedas con los brazos hacia atrás.
Tumbada, descansa los riñones en el suelo con las piernas flexionadas.
En la espiración mete el vientre y en la inspiración sácalo curvando la zona lumbar.
Unos buenos consejos: No es bueno estar demasiado tiempo sentado.
Usa un colchón duro para dormir y no lo hagas nunca boca abajo.
Debes dormir de costado con piernas flexionadas o boca arriba.
La almohada ha de ser fina.
Camina con los hombros echados atrás, espalda recta, abdomen apretado y cabeza y músculos rectos.
La espalda soporta el peso del cuerpo, y puede reflejar las tensiones y estrés de la vida diaria.
Más del 80 por ciento de la población sufre de dolores de espalda.
(mujer.com)


Fuente:

El Mañana

30 de Octubre de 2008



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