lunes, 20 de octubre de 2008

El costo de ser mujer y trabajar


La mujer dejó de ser sólo esposa y madre. A esos papeles se ha unido el de trabajadora y empresaria.Desde la revolución industrial, el sexo femenino ha tomado un papel fundamental en la sociedad y ahora no sólo hay mujeres profesionales, sino también obreras, directivas, boxeadoras, entre otras.
Según el Dane, un 72,2% de la población masculina del país salió a buscar empleo en el último trimestre del 2007. Este porcentaje de participación bajó en 0,9 puntos porcentuales frente al mismo trimestre del 2006 (71,3%). En ese mismo período, el 47,2% de la población femenina estuvo en la búsqueda de una ocupación. Un año atrás (cuarto trimestre del 2006), la cifra era menor: 43,9%. Pero pese al avance, todavía hay disparidad entre un hombre trabajador y una mujer. Un estudio de la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de Género, denominado ‘Situación laboral de las mujeres en el sector privado, en relación con los hombres’, reveló que las situaciones son diferentes.Esa investigación analizó una población de 19.411 empleados en 50 empresas (incluidas multinacionales), de los cuales 11.234 son hombres (58%) y 8.177 son mujeres (42%), lo que refleja que el género masculino es el que predomina en el mercado laboral. En funciones también hay diferencias: los cargos directivos son ocupados en mayor proporción por hombres. Según el estudio, sólo un 16% de las mujeres empleadas en las empresas consultadas tienen cargos de alta gerencia, mientras que en gerencia media la proporción llega al 32%. En los cargos profesionales, técnicos y tecnólogos, y de apoyo, la proporción alcanza una mayor equidad, con una participación del 43%, 40% y 46% respectivamente.En cuestión de salarios las cosas también son diferentes. El estudio de la Alta Consejería ratifica la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres. Ésta se encuentra en un rango que oscila entre un 6% y 10%, siendo más marcada la diferencia en los cargos directivos que en los operativos. En promedio, un alto ejecutivo hombre gana mensualmente $21.630.658, mientras que la mujer con un cargo similar obtiene $19.729.263 en promedio. Ellas reciben $1.901.395 menos. Y para los cargos en gerencia media, los hombres son remunerados con un promedio mensual de $10.044.136, mientras que a las mujeres les pagan $9.140.668. “Muchas empresas piensan que las mujeres, por el papel que también ocupan en el hogar, son capaces de ser menos duras, o que toman decisiones más “débiles”. Además, muchos empresarios que las mujeres, por la maternidad y los hijos, originan más gastos empresariales y más ausencias laborales, por lo que les pagan menos”, dijeron miembros de la Consejera Presidencial para la Equidad de la MujerEl costo de ser mujerPero la mujer no sólo debe asumir los costos de la mentalidad empresarial, sino que también debe pensar en los “gastos” adicionales que impone el hecho de su sexo.Una mujer ejecutiva, gane lo gane, siempre debe pensar en que debe estar muy bien presentada, y eso significa que además de los gastos habituales de transporte, alimentación, de hogar, entre otros, debe haber un rubro adicional para estar bien presentada y bella.“Yo destino unos 40 mil pesos al mes en salón de belleza. Eso incluye peluquería y arreglo de uñas. Además debo ir a trabajar maquillada, lo que significa que debo siempre tener cremas, labiales, entre otras cosas”, admite Yamile De la Rosa, una secretaria ejecutiva en una multinacional.Y esta política no es sólo para empleos que tengan que ver con imagen. Yomaira Sánchez, panadera en una tienda de barrio, dice que su arreglo personal significa unos 20 mil pesos al mes. “Es que el hecho de que trabaje todo el día entre harina y hornos, no significa que no deba ir bien presentada”, asegura.Otro egreso corresponde a los hijos. Aunque muchas mujeres –y familias- acuden a las abuelas y tías para el cuidado de los menores en edad escolar, otras deben contratar quien atienda a los niños mientras ellas trabajan.“Contratar a una persona significa pagar, al menos, 300 mil pesos al mes. De lo contrario la opción es una vecina que cobra 10 mil diarios para cuidar a l niño”, dice Paola Castellanos, una mujer cabeza de familia y quien trabaja en una oficina de abogados.Esto, según algunos activistas por los derechos de las mujeres, podría solucionarse si los empleadores ofrecieran horarios más flexibles al sexo femenino u ofrecieran opciones de jardines en las empresas, como ocurre en algunos lugares de Europa y Estados Unidos.Lo cierto es que pese a los gastos “extra” y las desigualdades que aún existen, la mujer ha conquistado más espacios y más lugares.PARA EL FUTUROOlga Lucía Acosta, asesora regional de la Cepal para Colombia, asegura que la actual situación laboral de las mujeres, afecta su futuro. “Las menores remuneraciones tienen efecto no sólo en la situación presente de las mujeres, sino que también afectan sus ingresos durante la vejez”.“Al recibir menores salarios y tener carreras profesionales interrumpidas por los roles de madre y de cuidado del hogar, las mujeres tendrán menores ahorros pensionales”, agrega.listaRelaciones e hijosMaría Eugenia Villegas Peña, Directora de Desarrollo Familiar Funlam, ofrece algunos consejos para compilar la vida de la mujer como madre y esposa.• La mujer debe tener clara la importancia de la planificación de la crianza de los hijos y cuando llegue el momento establecer las prioridades que requiere este proceso.• Permitir y facilitar que los papás asuman su papel de coequiperos de tal modo que puedan acompañar inteligente y afectivamente.• Conciliar el papel como mujer, compañera y trabajadora fuera del hogar.• Delegar funciones y permitir que tanto los hijos como otras personas del entorno puedan asumir responsabilidades de acuerdo con sus características.• Hacer la crítica reflexiva de las exigencias que como mujer le hace el mundo de hoy, sobre todo en lo relacionado con la proyección que hacen los medios de comunicación.• Permitirse actuar en forma eficaz y eficiente en lugar de generar relaciones de competitividad con el hombre.• Tener en cuenta que hay otras personas con las que los hijos se vinculan afectivamente, tales como, tíos, abuelos, primos, amigos, maestros, entre otros.En conclusión, para las mujeres afrontar los retos que la sociedad les propone, es importante que jerarquicen sus necesidades y que reflexionen y se capaciten para el comienzo del proceso de gestación y la crianza de los hijos.

Fuente:

Vanguardia.com

20 de Octubre de 2008



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