viernes, 25 de septiembre de 2009

Piel sensible: una tendencia que crece


Hoy día se puede encontrar piel sensible en cualquier persona. Su condición esta mucho más generalizada y puede desarrollarse repentinamente y a cualquier edad.Tanto los factores internos como los externos pueden ser los responsables del desarrollo de esta problemática.Muchas veces se confunden las reacciones del cutis ante agentes irritantes, con una hipersensibilidad natural ya que existen diferentes tipos de sensibilidad cutánea. Uno de estos es el hereditario. A menudo caracterizada por sufrir de dermatitis atópica en la infancia. Suele corresponder a cutis claros, que reaccionan mal a cualquier cambio de temperatura, a las comidas picantes, y que muestran tendencia a la cuperosis.Por agentes externosLa sensibilidad inducida es la que sufre la piel que, sin ser sensible por naturaleza, acaba siéndolo por la influencia de agentes externos como pueden ser tratamientos cosméticos inadecuados, peelings (sean láser o químicos) o cualquier tipo de intervención estética.A veces, esta sensibilización se produce por motivos internos, como la ingesta de ciertos medicamentos, y las manifestaciones son iguales a las que tiene la piel sensible genéticamente. Finalmente la sensibilidad idiopática que es el caso muy común actualmente, se da en las mujeres que sienten que su piel, aun sin ser sensible por naturaleza, se irrita con facilidad.Las causas En este tipo de piel, la capa de protección es débil y no crea sebo suficiente para protegerla de irritaciones. Esta falta de capa protectora también hace que la piel sensible particularmente sea propensa a problemas de sequedad y puede dar lugar a los siguientes síntomas: ardor, picazón, irregular enrojecimiento y erupciones cutáneas. Otros síntomas que pueden notarse son que la piel este deshidratada, escamosa y dolorida. Hay muchos factores que pueden provocar estas sensaciones. El estrés es uno de ellos. Nunca hay que subestimar sus efectos puesto que las dos terceras partes de todas las visitas al médico relacionadas con la sensibilidad en la piel, se encuentran relacionadas con esta causa. Los constantes cambios o cambios extremos en el clima (especialmente durante el invierno o los meses de verano cuando hay menos humedad en el aire) puede trastornar el equilibrio de las glándulas sebáceas que producen pieles de su capa protectora de aceite. Las tinturas y fragancias también suelen contener una importante cantidad de productos químicos que pueden irritar y dañar la piel.La contaminación también provoca serios efectos sobre este tejido. El polvo en el ambiente puede acumularse fácilmente en ésta e inhibir las glándulas sebáceas, ya sea limitando la cantidad de aceite producido de protección o bloqueando las glándulas completamente causando piel grasa.Cosmética y bañosLos maquillajes que se utilizan a diario también agreden la piel, puesto que las partículas cosméticas bloquean los poros de la dermis y limitan las glándulas sebáceas. Otros productos pueden agravar una condición preexistente de la piel sensible.Además, tomar una cantidad excesiva de baños y duchas puede provocar efectos indeseados. Después de períodos prolongados de tiempo bajo el agua, ésta rompe las barreras de lípidos en la piel que ayudan a mantener la humedad y los aceites de protección. Finalmente, las comidas muy picantes, el alcohol y el tabaco contribuyen de sobremanera a elevar aún más la sensibilidad cutánea, por lo que deben evitarse.Cómo se trata -Una limpieza no agresiva. Es vital elegir productos que respeten el equilibrio natural de la piel, sin alterarla y eliminado todo rastro de suciedad y de maquillaje de forma suave. -Conviene evitar los cambios de temperatura bruscos (que irritan los capilares), así como los ambientes muy secos, que roban una preciosa humedad a la piel.-El té verde tiene propiedades contra-inflamatorias, que puede ayudar y contribuir a evitar reacciones indeseadas sobre el tejido de la dermis. - Deben utilizarse cremas hipoalergénicas específicas para este tipo de piel, que ayudan a reconstituir el manto hidrolipídico y a calmar las rojeces.-La cantidad correcta de tiempo de sueño es de vital importancia para ayudar a regenerar la piel. Este es también el momento en que puede respirar.-Tener la piel hidratada. Beber al menos 8 vasos de agua al día impedirá que la piel se reseque demasiado. -Calmar, mimar, proteger y salvaguardar: estas deben ser las funciones de los tratamientos para la piel sensible


Fuente:

La Mañana Neuquen

26/09/09



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