lunes, 3 de noviembre de 2008

Elegancia para el final de una etapa


Vestidos para egresadas. Una noche memorable y especial, así son las fiestas de colación de las escuelas secundarias. Dj's, sorpresas y baile hasta el amanecer con los compañeros para cerrar la etapa más divertida de la vida: la adolescencia. En esa velada, nada mejor que sentirte una reina moderna y chic luciendo las últimas propuestas de la moda para esta ocasión. textos de Georgina Lacube
Volados, volumen, largos por encima o sobre la rodilla, colores frescos, y originales detalles, dominan la escena de la moda especialmente diseñada para las chicas que terminan la escuela secundaria y tienen que elegir el vestido que lucirán en su fiesta de colación.
Dar en el blanco y animarse a innovar es la cuestión, más cuando se trata de elegir el atuendo que nos acompañara durante una larga velada. Un punto esencial y a favor es que no asistiremos a una gala, sino a una fiesta más relajada que no requiere de una estricta etiqueta en el vestir. Como la edad favorece es el momento ideal para llevar colores vibrantes, formas gloriosas y todo tipo de texturas.
Para saber qué ponernos, revelamos los ítems de moda que pisan fuerte entre las principales marcas dirigidas a las más jovencitas.
Es el caso de 47 Street, "es el momento de los vestidos entallados al cuerpo, balloon y strapless. Algunos suman breteles con trenzas, y los detalles por excelencia son los volados, moños y fajas que dan un toque romántico a las prendas. El género indiscutido es el taftán, a veces combinado con otros más brillosos o modal. Todo en colores subidos de tono: fucsia, violeta, azul y verde, en sintonía con el blanco y negro", asesoran desde el departamento de producto de esta firma dirigida a las teenagers.
Para acompañar, proponen "manguitas" en brocato como abrigo para las que optan por un strapless. También una línea de accesorios que van desde los sobres y carteras, hasta hebillas con moños y zapatos de charol abotinados. Bien teens.
En este sentido, la colección de Cómo quieres que te quiera, propone prendas trabajadas a partir de distintas morfologías: línea A en saquitos y vestidos, y otros balloon.
Las estampas se hacen notar: cuadrillé, lunares, floreados, o lisas con detalles en puntilla. Súper delicados.
La paleta de colores es muy variada para los vestidos de fiesta: distintas tonalidades de verdes, azulinos, fucsia, grises, rojo, mostaza y los clásicos blanco y negro, están entre las opciones adecuadas. "La idea es lograr looks divertidos que expresen el espíritu de la temporada", dicen desde la firma.
Para rematar, sugieren sandalias en cuero metalizado, un infaltable de la noche.
Romanticismo retro
Para esta noche tan especial, Aridza sorprende con una colección muy sofisticada en la que sobresale su prenda estrella: el vestido con escote corazón inspirado en los años ´50.
Siguiendo esta línea, el brillo se hace presente en bordados y terminaciones y en telas que, también, incorporan estampas geométricas, floreados, animal print, cuadros y rayas.
Esta firma propone géneros como la tafeta, gabardinas satinadas y voile silk.
Las bases neutras, blancos, negros y tostados, acompañan los acentos de color en coral, verde, violeta, fucsia, azul, amarillo y metalizados.
En cuanto a accesorios, no deben faltar las sandalias de taco cómodo o chatitas de charol, fajas para marcar la cintura y sobres para llevar lo indispensable.

Para chicas con personalidad
Desiderata pensó sus diseños para mujeres con personalidad, por eso, para la fiesta de recepción propone vestidos strapless con moño, y chaquetas de diferentes texturas con estampados geométricos y abstractos. Todo en colores puros y eléctricos.
En cambio, la propuesta de Aida Sirinian incluye femeninos vestidos con volados en colores de temporada.

Claves para no equivocarse
DE LA MANO DE CAROLINA AUBELE (*).
Para elegir lo que se lleva a una fiesta hay que tener en cuenta algunos trucos, como los siguientes:
•Nunca hay que verse ni poco ni demasiado vestida en relación con el entorno. Cualquiera de las dos opciones, más allá de la mirada externa, podría generar incomodidad. •La velada no se soluciona con el vestido largo negro y básico que nos salva siempre, salvo que sea de una hechura impecable. Los géneros recomendables son gasa, tafeta y satén de seda natural. Si no hay otra opción, siempre es bueno actualizarlo con algún detalle: fajas, broches o lazos. •Si el vestido se adquiere en una boutique de pret-a-porter, tiene que estar muy bien realizado. •En cuanto a los accesorios hay que tener en cuenta lo siguiente: nunca dejar ver la ropa interior; no llevar las piernas desnudas; además de cubrirlas, las medias favorecen la caída del vestido. La excepción son los vestidos con sandalias impactantes; en ese caso, los dedos y la piel deben estar en óptimas condiciones. •Llevar cartera chica o sobre de no más de 25 centímetros. Cargar sólo con lo indispensable; retoque de maquillaje por sobre todas las cosas. •Si se agrega bijou, debe ser de buena manufactura, que cuide la calidad de las piedras y que los cristales sean buenos y con brillo. •El calzado nos debe hacer sentir atractivas pero, además, debemos asegurarnos la comodidad suficiente para caminar y bailar toda la noche. Es de muy mal gusto quitarse los zapatos en plena fiesta para bailar. Se dice que la altura ideal de un taco es de 4 a 5 centímetros, más allá de esto comienzan a ser incómodos. El punto justo es el no abuso. •Por último, saber maquillarse es importante porque la cara es un elemento clave de comunicación. Maquillarse bien es vital para realzar la belleza natural y los rasgos personales, de manera apropiada y sin excesos. (*) Carolina Aubele es diseñadora de indumentaria y estudió asesoramiento de imagen en Londres
Las mil y una noches
Por María Angélica Tustanovsky.
Las mágicas etapas de nuestras vidas, una tras otra -como las estaciones-, llegan y pasan dejándonos el sabor de lo vivido.Cada una de ellas es única. Para nosotros la primavera es una sola y vivirla plenamente con los ojos iluminados y la sonrisa deslumbrante, es un regalo que recibimos de la vida misma.
Es tradición festejar y, en todas partes del mundo de una u otra manera se celebra cuando superamos en cada estación las diferentes etapas de la vida.
Juventud, divino tesoro....Terminamos nuestro segundo ciclo de aprendizaje escolástico, se aproxima la gran noche de festejos y durante varios meses anteriores pensamos sólo en ella. ¿Cómo nos vestiremos? ¿De largo, de corto, con mucho tul, sencillo, romántico, diferente, especial, en negro, en rojo, con flores, drapeado, bordado...?
En este momento, la moda es muy amplia: se usa todo y, si bien hay una tendencia, la variedad está de moda. Entonces, podemos dar espacio a nuestra creatividad e imponer MI estilo.
Es "mi" noche, la invento, la transformo y, para soñarla, mi creatividad no tiene límites. Y si nunca dibujé un vestido, tomo un lápiz y ílo dibujo ahora!. Y si nunca me puse una flor en el cabello, es un buen momento para hacerlo. Y si nunca usé tacos, me deleito frente a las vidrieras eligiendo el que será mío. Cada cosa que hago la vivo plenamente conciente de que este momento no volverá a repetirse, que será único porque única será mi fiesta de recepción.
Me miraré al espejo, haré una sonrisa y saldré de casa sin pensar en el mañana. Porque después, mañana, cuando con fatiga abriremos nuestros ojos y recordaremos paso a paso no sólo esa noche sino todos los mágicos momentos que hemos vivido preparándonos, la sensación será de ímiles de noches!

Fuente:

El litoral.com

3 de Noviembre de 2008



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