martes, 11 de noviembre de 2008

Por un tatuaje responsable


El tatuaje, desde la más remota antigüedad se encuentra difundido por todos los pueblos y civilizaciones. Es evidente, que el mundo del tatuaje, en los últimos años ha experimentado al menos en nuestro país, un cambio radical. La expansión de los estudios de tatuaje, la profesionalización de los tatuadores, la cada vez mayor aceptación social del tatuaje artístico como fenómeno de moda para unos y estilo de vida para otros, etc., han cambiado por completo la realidad de este fenómeno universal y tan antiguo como la humanidad. Safor Guia_11/11/2008


Por otra parte, desde el punto de vista médico, se nos plantea un nuevo reto, ya que han aparecido nuevas patologías, derivadas no tan sólo de la masiva realización de tatuajes, sino también de las complicaciones que pueden surgir en el devenir del mismo, o las posibilidades de eliminarlo cuando por motivos muy diversos se desea quitárselo. El tatuaje artístico ha pasado de ser una práctica marginal y minoritaria a un fenómeno de moda cada vez más arraigado y aceptado en nuestra sociedad. Por otra parte, va ganando adeptos el body art, una nueva concepción del arte en la piel, entendido como un estilo de vida, una forma de diferenciarse para miles de jóvenes en todo el mundo, que asocia a los tatuajes otras técnicas capaces de modificar el aspecto de nuestra piel como el piercing, el anillado, los implantes subdérmicos, las otoplastias, brandings, etc. Los motivos y significado de los tatuajes han cambiado a lo largo de los tiempos, partiendo del carácter mágico-religioso que tuvieron inicialmente. Han sido distintivo étnico. También señal imperecedera de amor eterno tal como popularizó en el pasado siglo Conchita Piquer en su canción Tatuaje («mira mi brazo tatuado con este nombre de mujer...»). Más recientemente, como distintivo de tribus urbanas. O simple y llanamente, se realiza porque está de moda, imitando a famosos y conocidos del mundo del deporte o de la canción. También, cada vez más, se recurre al tatuaje cosmético o micropigmentación, mediante el cual se consigue un maquillaje permanente de cejas despobladas o perfilado de ojos, labios o areolas mamarias. A diferencia del tatuaje artístico, suelen realizarse en centros de belleza. El tatuaje se define como la introducción mediante agujas de pigmentos insolubles debajo de la piel (a nivel de la dermis), con el fin de conseguir inscripciones permanentes y figuras. En la actualidad son realizados por tatuadores profesionales mediante impulsos eléctricos capaces de producir de 2 a 3.000 pinchazos por minuto. Según el tipo de agujas y pigmentos utilizados, se puede lograr distinta definición de trazos, colorear o hacer fundidos de color y sombras. Los pigmentos que se utilizan están sometidos a diversos controles y poseen un registro sanitario que garantiza ausencia de toxicidad, poseer escaso poder alergénico, ser estériles en origen, estar formados por partículas de tamaño superior a 6 micras para evitar ser digeridos por los macrófagos circulantes en la sangre y la consiguiente desaparición del tatuaje, etc. No obstante, en una muestra de 30 tintas analizadas por Timko y colab. mediante complejos análisis químicos, los componentes más habitualmente utilizados fueron el dióxido de titanio, el óxido de hierro, el dióxido de aluminio y el carbono. Por otra parte, los componentes descritos en el envase no siempre coincidían con los realmente encontrados. La falta de un adecuado marco legal dificulta el conocimiento exacto de los componentes de los mismos, ocultos en demasiadas ocasiones bajo códigos numéricos indescifrables no sólo ya para el tatuador, sino también para los usuarios y médicos que pueden precisar el conocer la composición exacta del pigmento ante un eccema alérgico o una reacción anómala en el devenir del tatuaje. No cabe duda que llegará el día en que todo usuario recibirá, tras practicarse un tatuaje, una ficha en donde el tatuador anote las características de la tinta utilizada: marca, número de lote, etc. Sólo así, los médicos podremos dar respuesta a los problemas que en ocasiones surgen y a los que no tenemos respuesta en demasiadas ocasiones. Actualmente, las complicaciones derivadas de la práctica de tatuajes en nuestro país son excepcionales. La expansión de los estudios de tatuaje y profesionalización de los tatuadores ha reducido drásticamente las infecciones. El tatuaje realizado por aficionados que poseían escasos conocimientos técnicos y sanitarios ya es historia. Todo ello permite hablar de una más que razonable seguridad frente a la transmisión de enfermedades infecciosas derivadas de la realización de los tatuajes. Por otra parte, la incidencia de alergias frente a tintas y pigmentos son poco frecuentes, especialmente si se utiliza el color negro formado a partir del carbono. Los tatuajes coloreados de rojo, amarillo, verde, blanco, etc. encierran un mayor peligro de alergia, a la vez que algunos de ellos, complican enormemente las posibilidades de éxito si queremos eliminarlos en un futuro. El color rojo, sin lugar a dudas, es el color que con mayor frecuencia provoca reacciones extrañas, de difícil explicación y siempre imprevisibles. En la literatura médica mundial especializada han sido reportados múltiples casos de reacciones cutáneas frente a los pigmentos del tatuaje en forma de tumores, que si bien son poco significativos estadísticamente, representan un reto, ya que desconocemos prácticamente todo sobre su origen y factores implicados en su aparición. Los pacientes tatuados en la línea media lumbar, en caso de precisar anestesia epidural, pueden tener complicaciones neurológicas derivadas de la introducción de restos de pigmento en el sistema nervioso central, por lo que la punción epidural a través de un tatuaje o en su proximidad está contraindicada. Con el paso de los años cada vez más personas se cansan de su tatuaje y desean quitárselo por motivos muy diversos. En ocasiones, sólo se desea restaurar un tatuaje antiguo por la dispersión del pigmento; otras veces, actualizarlo, desdibujarlo o simplemente hacerlo irreconocible, especialmente si se trata de inscripciones con nombres propios tras una ruptura sentimental. Mediante el retatuado (covers), en ocasiones se pueden conseguir buenos resultados. Pero cuando lo que se desea es eliminar cualquier rastro del tatuaje existen diversas técnicas láser con las que podemos obtener resultados variables en función del tipo de tatuaje (tatuaje amateur o profesional), del color del pigmento, color de la piel, la profundidad, la localización, la antigüedad del tatuaje o la extensión del mismo. El Láser Q-Switched de Neodimio Yag es actualmente la mejor y más avanzada opción para eliminar tatuajes de todos los colores. Este láser emite un haz de luz que es absorbido por las partículas de tinta que estallan y se fragmentan, favoreciendo así su eliminación. Se precisa de 2 a 8 sesiones a intervalos de 6 a 8 semanas entre ellas, para dar tiempo al organismo a eliminar de forma natural los fragmentos de tinta resultantes, con el consiguiente blanqueamiento del tatuaje. Los mejores resultados se consiguen con los tatuajes realizados con tintas oscuras (negro y azul), mientras que los colores más claros (amarillo, naranja, azul claro y blanco) son más resistentes. Los tatuajes amateurs, por lo general, son más fáciles de eliminar que los realizados por profesionales, que suelen poseer más grosor de tinta y por lo tanto requieren mayor número de sesiones. Sin ningún tipo de dudas, resulta mucho más complejo y costoso quitarse un tatuaje, que hacérselo. En conclusión: por un TATUAJE RESPONSABLE, una buena información es indispensable. Hacerse un tatuaje requiere una serena reflexión, después de una clara explicación, que en demasiadas ocasiones no es facilitada adecuadamente. También es cierto que los médicos deberíamos evitar moralinas y alarmismos trasnochados e innecesarios. Y finalmente, si el usuario se decide a tatuarse, que elija un establecimiento reconocido y con garantías higiénico-sanitarias y artísticas fuera de toda duda. Dr. Donís Muñoz Dermatólogo Gandia consulta@donismunoz.com http://www.donismunoz.com/


Fuente:

Saforguia.com

11 de Noviembre de 2008



No olvides visitar