miércoles, 12 de noviembre de 2008

Visagismo, ¿qué es eso?


Es posible que hayas visto esta palabra en peluquerías y centros de belleza. También en algún blog o en alguna revista de moda, pero ¿qué es exactamente el visagismo? Hoy te contamos las claves de esta tendencia para que la busques, y para que cuando la encuentres, sepas realmente que lo que te ofrecen es visagismo en serio y no una palabra que se ha puesto de moda.

El visagismo es una técnica creada por el estilista francés Claude Juillard, que llegó al mundo de la peluquería tras trabajar en los campos del arte y el teatro. Claude estaba descontento con cómo se formaba a los profesionales en el campo del estilismo y decidió investigar, trabajar y crear el mismo este método, que ha sido exportado a un montón de países y que si te interesa, en España lo puedes aprender en Barcelona, de la mano exclusiva de Miguel Griñó.
Según Juillard, ya ha pasado aquello de dividir los tipos de caras y en función de su forma, aplicar un único corte, siempre fijo. Él defiende y con acierto que todos podemos tener el corte de pelo que queramos, y además, estar contentos con él y que nos siente bien. Pasó aquello de “es que a mi no me va el pelo corto” o “no me quedan los flequillos”. Esta técnica encuentra soluciones para que puedas llevar el estilo que quieras y que te favorezca y damos fe: Si se hace de forma seria y concienzuda, se nota.
La comunicación es fundamental y el estilista no sólo debe ceñirse a lo que ve, también tiene que conocer los gustos personales de la clienta, su forma de ser, lo que le gusta de sus facciones y lo que no y aplicar lo que recibe en la propuesta que le presente, destacando justo lo que más le guste a esa persona y con lo que se sienta más cómoda y con más personalidad. Además, el estilista ha de cambiar su forma de mirar el peinado: De siempre lo ha visto desde arriba y por detrás o reflejado en el espejo. Ahora ha de mirar más allá y verlo como lo ve la clienta, para ver realmente cómo se va a ver ella cuando se mire.
Se podría decir que es añadir técnica al estilo y a la tendencia en maquillaje y peinado y además, añadir una nueva filosofía donde el peluquero no coge las tijeras hasta no conocer bien el trabajo que ha de hacer. Al final, estas técnicas consiguen que salgamos contentos de la peluquería porque no pretenden más que la comunicación con el cliente, aplicar un método que funciona y esto siempre ayuda a asegurar que el peinado o el maquillaje sea el más adecuado.
Si vas a un salón que apliquen técnicas de visagismo, lo primero que van a hacer es observarte y analizarte. Para ello, te harán un test de de estilo, que consiste en unas pruebas con álbums de fotos para ver qué estilo que más va contigo. Te pedirán que señales los que más te han gustado y los que menos. Analizando los gestos, completan en análisis y atención: Te proponen dos propuestas, aplicando las técnicas sobre formas y volúmenes, para que puedas escoger. A partir de aquí, el cliente tiene una participación activa y el peluquero, pasiva. El peluquero se limita a escuchar, algo que a muchas nos suena improbable cuando tenemos cercanas experiencias como la de: Córtame sólo un dedo, a lo que el estilista nos dice: “sisisisi” y cuando miramos hacia abajo hay más pelo en el suelo que en nuestra melena.
Juillard es un revolucionario y estaríamos encantadas desde aquí que todos los peluqueros, estilistas y maquilladores siguieran sus consejos. Desde aquí les animamos a que lo conozcan y sigan sus pasos.
Y si te animas, asegúrate que lo que te dicen que es visagismo, lo sea y que el estilista lo haya estudiado. Recuerda: El secreto es la comunicación.


Fuente:

Soitu.es

12 de Noviembre de 2008



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