martes, 25 de noviembre de 2008

Los secretos para bañar a un bebé



Lo ideal es disponer de las herramientas, implementos y un lugar adecuado para bañar a su niño.

El momento debe ser de total relajación para el bebé Con el baño diario no sólo se consigue la limpieza de la piel del niño, sino que debe suponer un momento de relajación tanto para el niño como para los padres, y servir de iniciación a los hábitos de limpieza.
Estos pasos a continuación te ayudarán a ser el baño de tu bebé, un momento agradable y satisfactorio:
1. Preparación previa El momento del baño exige una preparación previa para no perder de vista al bebé ni un segundo.
Previamente al baño, debe haber una preparación cuidadosa de todo lo que se pueda necesitar (jabón, toallas, pomadas, colonia, pañales, ropa...) ya que, una vez que comience, no debemos separarnos del niño.
- Esponja y gel. Usaremos una esponja suave y un gel de baño especial para niños.
- Toallas. Las toallas es preferible que sean de algodón y que no suelten pelusas que pudiera entrar en los ojos del bebé.
- Colonia. La colonia es preferible que sea especial para bebés, que no contiene alcohol en su composición, el cual puede resecar la delicada piel del bebé.
- Cremas hidratantes y pomadas protectoras. Las cremas hidratantes y pomadas protectoras también deben ser especificas para ellos.
- Ropita del bebé. La ropita del bebé es preferible que sea de algodón porque es un material que favorece la transpiración y no provoca alergias. Mejor si es fácil de poner y quitar y si permite al bebé moverse con comodidad (elástica, de su talla). También será preferible que no tenga muchos lazos, volantes, pompones, que limitan la movilidad del bebé pueden liarse en brazos o cuello.
2. La temperatura de la habitación La temperatura de la habitación debe ser de unos 24 ºC. Deben conseguirse antes de la entrada del niño y procurar que esta temperatura se mantenga durante todo el baño. Evitaremos las corrientes de aire.
3. La temperatura del agua La temperatura del agua debe ser aproximadamente de 36 ºC. Esta temperatura puede medirse con un termómetro y, en cuanto los padres tienen experiencia, suele bastar con introducir la mano en el agua para saber si está adecuada.
4. La bañera más adecuada Durante los primeros meses es preferible que la bañera esté a una altura que permita a los padres maniobrar fácilmente sin necesidad de agacharse excesivamente. No es aconsejable usar el lavabo por el peligro de golpearse con los grifos.
Existen en el mercado bañeras especiales para bebés que, además de tener una altura adecuada, están provistas de una superficie acolchada que puede usarse como soporte para desnudar y vestir al niño.
Posteriormente, a partir de los 6 meses de edad, puede usarse la bañera normal de la casa en la que se introduce una bañera de plástico especial para niños.
5. Cómo sujetarlo Al principio puede resultar difícil sostener al bebé con seguridad en la bañera, por lo que es aconsejable la ayuda de otra persona hasta que se adquiera la experiencia suficiente.
En el recién nacido y lactante pequeño se sujetará su hombro izquierdo con nuestra mano izquierda, de modo que su cabeza se apoye en nuestro antebrazo izquierdo. Evitaremos así que su cabeza pueda introducirse en el agua y tendremos la mano derecha libre.
6. El secado Tras el baño, procederemos a secar al niño con una toalla, frotando con suavidad su piel y teniendo especial cuidado con los pliegues, ya que en ellos la piel, si no está seca, puede macerarse y favorecer la aparición de dermatitis e infecciones por hongos.
Insistiremos también en la limpieza de ojos y orejas en las que es más fácil la acumulación de secreciones. No se deben usar bastoncillos de algodón para limpiar las orejas por el peligro de provocar lesiones en el conducto auditivo externo e, incluso, en el tímpano.
7. La protección de la piel Tras el secado, se aplicará una pomada protectora en el área del pañal para prevenir la irritación que puede producirse por el contacto de la piel con la orina o las heces.
Si es preciso, se puede aplicar una crema hidratante especial para niños en el resto del cuerpo.
8. El momento del baño El momento del baño puede ser cualquiera del día, siempre antes de la toma de alimento. Debería ser el momento en el que pueda realizarse con tranquilidad, sin prisas.
Por lo general, el baño antes de la cena relaja al bebé y le ayuda a dormir, aunque esto depende de cada niño y de las circunstancias de la familia. Esto debe coordinarse procurando que este momento sea placentero tanto para el niño como para los padres.
Recuerde que el baño debe ser un momento agradable para el bebé, no un momento de miedo, por eso se aconseja tomar mucha atención y seguir los pasos que se dieron. La hora del baño debe ser con mucha paciencia para que el bebé disfrute el agua, y a sus padres. (mujerporsiempre.com)


Fuente:

Correo del Caroni

25 de Noviembre de 2008



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