martes, 18 de agosto de 2009

¡Qué hago para mejorar mi acné!


El acné es un trastorno de la piel que afecta al 85% de los adolescentes , así como a muchos preadolescentes y adultos.
En mi consulta privada (Skin Clinic), de los casos de acné que se presentan, un 70% corresponden a adultos. Y de estos adultos un 60% corresponde a mujeres. Es decir, el acné no es un padecimiento exclusivo del adolescente.
El acné es causado por estimulación androgenética (adolescencia, ovarios poliquísticos, tumores secretores de andrógenos, uso de esteroides anabólicos) o por predisposición genética de las glándulas sebáceas, las cuales reaccionan exageradamente a niveles adecuados de andrógenos.
Esta condición no puede prevenirse por restricciones dietéticas, ya que los ácidos grasos que ingerimos van a alojarse en tejido subcutáneo y no tienen relación con la grasa que producen nuestras glándulas sebáceas. Sin embargo, habiendo dicho lo anterior, existen pacientes que refieren que el comerse un chocolate, natilla o mayonesa genera la aparición casi inmediata de una pápula de acné. Mi consejo ante esta interrogante siempre es: Si observan que algún alimento genera esto, no ingieran dicho alimento.
Las pieles grasosas con tendencia al acné o las grasosas y sensibles con manifestaciones de acné deben mantenerse con higiene razonable y una buena rutina de cuidado:
- Como punto principal debo destacar la importancia de no exprimir las espinillas (uñas fuera del rostro). Todo lo que se rompe deja una cicatriz, aunque sea pequeña. Y esta práctica con el paso del tiempo puede generar cicatrices y manchas importantes en el rostro. Hay quienes creen que la mujer con piel grasosa o con tendencia
al acné no debe utilizar maquillaje. Lo cierto es que es posible utilizarlo, siempre y cuando sea el adecuado para el tipo de piel. Además debe cumplir con las características de ser hipoalergénico y no comedogénico. Pueden beneficiarse del uso de los cosméticos Almay en su línea Clear Complexión, que tiene dentro de sus componentes ácido salicílico y té verde. Y para un acabado más profesional, pueden utilizar la línea de cosméticos Bodiography.
El acné es una condición de la piel que puede ser física, emocional y
socialmente debilitante. Sin un tratamiento adecuado, puede causar cicatrices permanentes, no sólo físicas sino también emocionales, ya que tiene gran impacto en la calidad de vida y en el autoestima. Incluso puede generar depresión.
Cada caso debe ser individualizado para su tratamiento y su abordaje. Hay varios niveles de severidad del acné dependiendo de su apariencia clínica. Sin embargo, para determinar la severidad de esta patología debe tomarse como referencia y punto de partida la severidad que percibe el paciente.
Para el tratamiento del acné y su diagnóstico adecuado, sobre todo si se trata de una mujer, en muchos casos es pertinente realizar pruebas hormonales que nos permitan determinar la causa exacta.
Existe una enorme de gama de tratamientos para el acné, y cada tratamiento elegido depende mucho de la expectativa del paciente, del tipo de acné, del grado de severidad de la patología, de la edad, de la causa y de la tolerabilidad del paciente a los tratamientos.
Dentro de los productos a utilizar están los jabones con ácido salicílico, peróxido de benzoilo o triclosán; geles y cremas con antibióticos, retinoides tópicos, antibióticos orales, productos exfoliantes, peelings químicos de ácido salicílico, crioterapia, tratamiento con luz pulsada, limpiezas faciales con productos antiacné, antiandrógenos orales como Dixi (conocidas como anticonceptivos), Isotretinoina oral (Isotriderm).
También hay posibilidades de tratar las manchas y cicatrices que son consecuencia de un acné muy severo o de aquel que no fue tratado a tiempo. Existen opciones como la microdermabrasión, las cremas despigmentantes, los peelings químicos, los peelings con láser, la luz pulsada y los rellenos con ácido hialurónico.
El profesional adecuado para tratar el acné y sus secuelas es un dermatólogo o dermatóloga, quien puede apoyarse en una esteticista cuando la elección sea realizar limpiezas faciales. El dermatólogo o dermatóloga será quien con ayuda del paciente, determinará el mejor abordaje y sistema de tratamiento. Ya que la gama de opciones es enorme en cuanto a productos y a marcas, es mejor contar siempre con el apoyo de un especialista.


Fuente:

Mundo Hispano

18/08/09



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