jueves, 18 de diciembre de 2008

¿De qué manera afecta el humo del cigarro tu piel?


Fumar afecta tu salud y le resta puntos a tu belleza, pues tu cutis pierde su vitalidad y las arrugas aparecen mucho antes de tiempoCuando tomas un cigarro entre tus dedos, lo llevas a tus labios y aspiras, los músculos de la boca se contraen en forma de “o”, lo que provoca la aparición de arrugas alrededor de tu boca.
Además, cada vez que exhalas el humo ante tu cara, te obliga a cerrar y contraer los músculos del contorno de los ojos, lo que origina las patas de gallo y bolsas en los párpados.
Tu piel queda completamente expuesta a los efectos nocivos del tabaco.
Para eso, la solución es dejar de fumar y combatir el daño con tratamientos antioxidantes.
Rápido agresor
La nicotina provoca que los vasos sanguíneos de tu piel se cierren y se disminuya el oxigeno en las células, lo que hace que el envejecimiento de la piel se acelere y se reduzca el colágeno.
Fumar un solo cigarro contrae tu células durante 90 minutos y si consumes una cajetilla diaria, no recibes el oxígeno necesario para llevar a cabo el correcto metabolismo de tu organismo.
Tu piel se hace más gruesa y flácida, por lo que pierde su tono original y su juventud.
Todo esto, junto con los efectos oxidantes de muchos de los componentes del humo del tabaco, contribuyen a la aparición de arrugas y envejecimiento prematuro.
Daños visibles
De acuerdo a tu tipo de piel, los efectos que causa el cigarro son distintos:
Fumadora con piel normal o seca.
Los efectos en tu cutis son la falta de luminosidad, piel opaca y arrugas prematuras. El olor del tabaco no queda presente en este tipo de pieles.
Fumadora con piel grasa o mixta.
Este tipo de pieles son muy sensibles, por lo que las partículas de nicotina obstruyen y dilatan los poros, provocando la aparición de puntos negros.
En contacto con pieles grasosas, el humo causa la oxidación, manchas y enrojecimiento.
Estas pieles sufren falta de elasticidad y flacidez y el olor del tabaco se les impregna totalmente.
En ambos casos el contorno de los ojos presenta arrugas prematuras, pues es la piel más fina y se daña rápidamente por los efectos de los radicales libres.
Así se siente tu piel cuando no le das la atención adecuada.
En el contorno de los labios se forman unas líneas de expresión en forma vertical que da un aspecto de vejez.
Deja de fumar
Si quieres conservar tu belleza, olvídate del cigarro definitivamente. Esto ayudará a frenar el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de arrugas, que se originan por falta de oxígeno y presencia de radicales libres.
A los tres meses de dejar de fumar, se empieza a recuperar el tono natural del cutis de forma progresiva. La piel se mantiene más limpia de puntos negros y recupera su juventud y luminosidad.
Al aplicar tratamientos antioxidantes en tu rostro y cuerpo, le devuelves a tu piel su esplendor después de la oxidación sufrida por la nicotina y alquitrán del tabaco.
Si tomas sesiones de oxígeno dos veces a la semana, aplicas masajes relajantes, colocas toallas calientes para estimular las células y dilatar los poros de tu piel, obtendrás mejores resultados.
Otra forma de ayudar a renovar tu piel es aplicarte una crema humectante.
Body Clarify de Garnier tiene una eficacia aclarante de triple acción que unifica el tono de tu piel en cuatro semanas, ayuda a evitar las manchas y el oscurecimiento y la protege de los rayos solares.
Gracias a sus ingredientes cítricos, hidrata y da suavidad de manera gradual y por más tiempo.
(esmas.com)


Fuente:

El Mañana

18 de Diciembre de 2008



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