jueves, 30 de julio de 2009

Contra los rayos del sol


El mercado del cuidado de la piel cada día trae más alternativas, donde gracias al uso de lociones, geles y cremas especiales se logra una efectiva protección contra el sol y los cambios ambientales. Descubra el producto adecuado.

el mercado hay protectores que vienen en todas las presentaciones, por eso al momento de comprarlo hay que tener en cuenta el tipo de piel.


El uso diario de protector solar es una costumbre que cada día toma más fuerza dentro de la rutina de las personas, siendo las mujeres quienes más se concientizan de la importancia de proteger su piel. Esta tendencia, en la que los hombres y niños se han convertido en consumidores por conquistar y para el público femenino se buscan nuevas formas de presentar el producto como valor agregado a su maquillaje o artículos de belleza, ha incentivado a la industria a investigar y crear presentaciones, dirigidas a cubrir diferentes necesidades.
Que deja la piel brillante y con un tono blanco, además de que es necesario aplicarlo varias veces al día, son algunas de las limitantes, molestias y excusas que las personas encuentran al momento de usar constantemente un bloqueador solar. De ahí que Paola Jaramillo, gerente de Entrenamiento en La Riviera, afirme que “la idea es lograr cada vez más texturas ligeras y libres de aceite que tengan una mayor protección y sean ideales para todos los tipos de piel”.
A lo anterior la dermatóloga Mónica Paredes agrega que en el mercado se encuentran protectores solares con filtros químicos y pantallas que dan una excelente protección frente a la radiación ultravioleta (UV) A y B. Además, complementa la profesional, “se adecuan a los diferentes gustos y actividades de las personas, pues existen productos que tienen un riesgo bajo o nulo de provocar reacciones alérgicas, resistentes al agua y a la transpiración, con repelente para insectos, algunos son tonalizados dando apariencia de maquillaje, también son muy cosméticos y dan una adecuada humectación en la piel y otros vienen con antioxidantes que atenúan la acción de los radicales libres (moléculas que se pueden formar en la atmósfera por radiación)”.
Dentro de los componentes novedosos para proteger contra los tipos de polución, entre los que se destacan los rayos del sol, Paola Jaramillo dice que se tiene “el thermus thermophiLlus, un microorganismo marino que se desarrolla en condiciones extremas a 2.000 metros de profundidad, y la rhodiola rosea, una flor que proviene de Liberia. Estos dos ingredientes refuerzan el efecto de barrera natural de la piel, estimulan los mecanismos de reparación y protegen contra el estrés, tan frecuente hoy en día”. Además, agrega que hay productos que se suman a los dos elementos mencionados anteriormente, entre ellos el té blanco, antirradicales libres, extracto de lámpsana (incrementa la energía celular y refuerza las defensas naturales) y glycofilm, que forma una pantalla invisible, ultraadherente y suavizante, capaz de frenar la penetración de las partículas contaminantes que llegan con facilidad en ambientes abiertos y expuestos al sol.
Conceptos y consejos básicos
Los números que aparecen en los protectores solares, cuyo significado resulta confuso para muchas personas, son un tema importante a la hora de elegir un producto, así como determinante en la protección de la piel. Según explica Mónica Paredes, esto corresponde al FPS (Factor de Protección Solar), que es la cantidad de veces que se puede exponer una persona sin que presente enrojecimiento en la piel, es decir, “si alguien tolera 10 minutos de exposición y se aplica un protector con FPS 20, toleraría 200 minutos sin enrojecerse. A pesar de esto, debe aplicarse cada cuatro horas o con más frecuencia si hay sudoración intensa o inmersión en agua, por ejemplo en piscina o mar”.
Para Paola Jaramillo, antes de comprar un protector solar se debe evaluar el tipo de piel, con el fin de escoger la textura adecuada. En este punto la dermatóloga recomienda: “En adolescentes y adultos que tengan problemas de acné o piel grasa los productos en lociones o geles son los más apropiados; en personas con piel seca, la presentación en crema sería la ideal y, si tienen piel sensible, buscar productos libres de fragancia y preferir las pantallas solares a los filtros químicos es lo mejor”.
El otro punto fundamental a evaluar es qué actividad se piensa hacer bajo el sol: caminar, hacer deporte o nadar, con el objetivo de saber si se compra, por ejemplo, un protector a prueba de agua o con repelente, e identificar el FPS.
En los niños menores de seis meses no se recomiendan los protectores solares, porque en esta edad los pequeños no se deben exponer al sol como tal. En ellos, el uso de protección física como gorras o sombreros, ropa cubierta y estar en la sombra es lo más indicado. Ya después de esta edad contraindicada se pueden usar productos que tengan pantallas solares, ojalá libres de perfumes para evitar sensibilidad en la piel y siempre aplicarlas varias veces al día.
Evitar la exposición al sol de 10:00 a.m. a 3:00 p.m., horas donde los rayos caen más directamente, así como aplicar el protector media hora antes de enfrentarse al gran astro, son las recomendaciones con las que se debe iniciar la rutina de proteger la piel contra las inclemencias de la radiación UV.


Fuente:

El Espectador

29/07/09



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