miércoles, 1 de julio de 2009

Cuidados básicos para una piel radiante


Tu piel como un bello empaque, una envoltura muy resistente, compleja y viva que resguarda y protege los delicados tejidos interiores de todo tu cuerpo, requiere de muchos cuidados para verse siempre saludable y hermosa. Ningún maquillaje luce, por perfecto que sea, si tu piel se ve descuidada.
El cuidado del cutis comienza con una buena limpieza y, una buena limpieza, no quiere decir lavarnos la cara con agua y jabón solamente; ya que el agua y el jabón, en este caso, solamente limpia la piel a nivel superficial, sin sacar las impurezas que se encuentran dentro de los poros, por lo que es muy importante utilizar una crema o gel limpiador adecuado a tu tipo de piel.
La limpieza facial se realiza dos veces al día como parte de una rutina diaria básica: una en la noche, que es cuando la piel saca toxinas a través de los poros y se regeneran las células y, a la mañana siguiente, para retirar todas esas toxinas y células muertas de tu rostro.
Si te acuestas a dormir sin limpiar perfectamente tu cara, imagínate que además de ensuciar tu almohada con el maquillaje y el polvo que durante el día se fue depositando en tu piel, ¿por donde van a salir las toxinas si los poros están llenos de impurezas y como van a poder regenerarse las células?, además, resulta que tu piel envejece dos días por cada noche que te acuestas a dormir sin limpiarla. Saca las cuentas y verás que no te conviene ¡de ninguna manera!
A la limpieza que realizas por la mañana, le sigue una crema hidratante o humectante antes de aplicar el maquillaje, el cual hace la función de una capa aislante entre tu piel y la contaminación, contiene filtro solar y además, le da uniformidad. Si tu piel es muy sensible, utiliza un filtro solar adicional, acuérdate de que el sol ya no lo hacen como antes y puede convertirse en uno de los principales enemigos de tu piel, si no tomas las medidas necesarias para protegerla.
Por la noche, es importante aprovechar ese proceso de regeneración de las células para nutrir tu piel con una crema para noche adecuada a tu edad y a tu tipo de piel.
También es básico que utilices una crema para el contorno de ojos, tanto durante el día como por la noche, ya que ésta es la parte más delicada y sensible de tu piel.
Cuando vas a comprar tus cremas, independientemente de la marca que utilices, toma en cuenta tu tipo de piel y tu edad antes de elegir. Recuerda que no necesariamente la más cara es la mejor y que tu propia piel será la que determine, que tan buena o no es una crema.
Otros factores que influyen directamente en la apariencia y la salud de tu piel, son el sueño, la cantidad de agua que tomas y tu alimentación.
Además de esta rutina diaria, necesitas realizar otra rutina especial que consiste en la limpieza básica, una exfoliación, vaporización (10 minutos) y una mascarilla (20 minutos).
Una vez a la semana es lo ideal, una vez cada quince días es bueno o como mínimo, una vez al mes, además de ir periódicamente a que te hagan una buena limpieza facial e hidrataciones, en caso de que sea necesario.
Durante los 20 minutos que tengas puesta la mascarilla, acuéstate con los pies en alto, ponte bolsitas de té de manzanilla en los ojos, escucha música suave, relajante y pon un letrero de NO MOLESTAR en la puerta; evita ponerte la mascarilla y hacer otra cosa al mismo tiempo y, por supuesto, ¡no hables!... a menos que seas ventrílocua.
Al cuidar tu cutis, empezando por tener una higiene adecuada, usando las cremas y mascarillas apropiadas a tu tipo de piel, durmiendo la cantidad de horas que tú necesites diariamente, tomando dos litros de agua como mínimo (por día, no a la semana) y con una alimentación sana, baja en grasas, te conservarás joven y bella durante mucho tiempo, no te olvides de que más vale prevenir y de que todos estos cuidados son las semillas de los frutos que cosecharás mañana… y pasado.
Encuentra más tips en la revista Maquillaje de Modas.


Fuente:

Mundo52

01/07/09



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