lunes, 8 de junio de 2009

Cómo recuperar la piel de los castigos del sol



Los meses de invierno son ideales para realizar los tratamientos que mejoran la textura y la calidad de la piel, dijo a Salud y Bienestar la médica especialista en Dermatología Analía Svartz, quien señaló que “son propicios para iniciar tratamientos y dejar la piel como un diamante para el verano”.

En diálogo con este suplemento, la especialista indicó que “los meses fríos son ideales para recuperar la piel, ya que si las sustancias que se utilizan se aplican en la época veraniega pueden provocar alternaciones en el color de la piel o producir manchas”.
Los meses de frío son ideales para recuperar la piel de los castigos del sol y a la vez, prepararla para el verano. “Usamos parte de la época de menor temperatura para realizar los tratamientos para mejorar la textura y la calidad de la piel, ya que el si las sustancias que se utilizan se aplican en la época veraniega pueden provocar alternaciones en el color de la piel o producir manchas. Por eso, el invierno se usa para realizar los tratamientos que requiera cada tipo de piel”, aseveró la profesional.
Por lo general, para realizar estos procedimientos es necesario que la persona no se exponga al sol, por lo que el invierno es el momento ideal para corregir tanto el aspecto deslucido y la falta de humedad, como también el engrosamiento de la textura de la piel, la dilatación de los poros y la aparición de manchas, pecas o arrugas; consecuencias de la radiación solar que revisten mayor gravedad ya que son de carácter permanente.
Svartz explicó a Salud y Bienestar que en invierno “la piel se seca más que de costumbre porque las bajas temperaturas disminuyen la función de las enzimas. Lo que ocurre es que a veces la adaptación de una temperatura a la otra debe hacerse de golpe y en esos casos aparecen condiciones como la extrema sequedad de la piel que puede llegar incluso a producir pequeños cortes”.
Por eso, recomendó utilizar cremas humectantes y productos emolientes que puedan devolverle a la piel las sustancias que perdió para acelerar el proceso de adaptación y permitir que esté sana.
La profesional indicó que los pacientes llegan al consultorio “con distintos tipos de piel: muy grasa o seca; o con muchas arrugas o manchas. Depende de lo que quiera o se pueda hacer, se aprovechan los meses de abril a setiembre para mejorarla y acondicionarla para el verano, salvo que tengamos el compromiso del paciente respecto a que se cuidará; en ese caso trabajaremos en octubre, noviembre o diciembre”.
Recomendaciones para una piel de diamante
Acerca de cuáles son los pasos a seguir para un correcto tratamiento de la piel, la dermatóloga señaló que “es imprescindible una buena lubricación diurna y nocturna, todo depende del tipo de piel que se tenga. Eso favorece a que no se deteriore demasiado”.
Los efectos del sol en el cutis son dañinos, por lo que en cualquier estación, la piel debe protegerse con factores solares. “Para eso hay que usar factores solares con índice de protección; actualmente, recomiendo el de 50. A pesar que estamos en invierno, hace mucho frío temprano, pero a mediodía el sol castiga. Si se pretende que no se produzcan lesiones, manchas, arrugas o queratosis, la protección solar debe usarse todo el año, sea cual fuere el tipo de piel".
Aunque en el verano se disfruta y se vive al aire libre, el sol siempre está, aún en esos días fríos en los cuales la temperatura apenas si alcanza los 10 o 15 grados. Es por eso que durante los meses de otoño e invierno también hay que cuidarse, sobre todo si las tareas que se realizan transcurren al aire libre. Colocar un protector debajo del maquillaje -en el caso de las mujeres- es una alternativa viable.Alimentos que protegen
Svartz indicó que una buena alimentación y la ingesta abundante de agua contribuyen a tener una buena piel. “La paciente que está esquematizada en un tipo de alimentación y no ingiere líquidos tendrá seguro una piel deshidratada. Hay que tomar –aunque cuesta- al menos un litro y medio ó dos de agua por día; no es lo mismo ingerir infusión que beber agua fría”.
Para llegar con la piel sana al verano, la médica dermatóloga recomendó que “si puede, haga una consulta al profesional, y si no, que realice una buena hidratación con una crema que tenga vitamina A, colágeno o elastina. Pero lo fundamental es que se nutra la piel todos los días”.


Fuente:

AIM Digital

08/06/09



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